Central Puerto confirmó su desembarco en Vaca Muerta con un plan de inversiones que podría alcanzar los 600 millones de dólares en los próximos años, marcando un giro estratégico para una de las mayores compañías energéticas del país. La empresa anunció la adquisición del 100% de las acciones de Patagonia Energy SA (PESA), titular de los bloques Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, áreas ubicadas en la ventana petrolera del shale neuquino.
La operación se concretó por un monto inicial de 50 millones de dólares e incluye una licencia de explotación vigente hasta mayo de 2031. Los activos abarcan más de 27.000 acres y se encuentran en una zona considerada estratégica para el desarrollo de shale oil dentro de la Cuenca Neuquina. Con esta adquisición, Central Puerto inicia formalmente su ingreso al negocio upstream de petróleo y gas.
El CEO de la compañía, Fernando Bonnet, explicó a inversores que la apuesta sobre Vaca Muerta busca diversificar el perfil energético de la firma. “Ya somos el principal generador eléctrico del país, pero vemos oportunidades donde podemos aprovechar nuestra experiencia, y el petróleo es uno de ellos”, sostuvo el ejecutivo durante la presentación del proyecto.
La estrategia de inversión se apoya en distintos factores técnicos y económicos. Entre ellos aparecen el bajo costo de ingreso por acre, la cercanía con áreas donde otras operadoras ya redujeron el riesgo geológico y la disponibilidad de infraestructura existente. Los bloques cuentan actualmente con una planta de tratamiento de petróleo con capacidad para procesar hasta 1.900 barriles diarios.
Según detalló la empresa, los estudios geológicos realizados sobre las áreas muestran evidencia sólida respecto del potencial hidrocarburífero de los bloques. Las evaluaciones fueron desarrolladas utilizando información obtenida de perforaciones convencionales previas y con participación de especialistas internacionales en recursos no convencionales.
La compañía ya trabaja sobre una primera etapa de reducción de riesgos antes de avanzar hacia un desarrollo de mayor escala. El plan contempla la perforación de dos o tres pozos piloto que permitirán confirmar recursos, analizar productividad y definir el potencial real de las áreas adquiridas. Para esa etapa inicial, Central Puerto contará con el apoyo técnico de una empresa estadounidense especializada en shale oil.
“Estamos trabajando con una empresa estadounidense para desarrollar la fase principal de perforación para los dos pilotos, dos o tres pozos que pensamos hacer para confirmar sus recursos”, explicó Bonnet. En paralelo, la compañía mantiene conversaciones con el gobierno de Neuquén para avanzar con autorizaciones regulatorias y aspectos técnicos vinculados al desarrollo de los proyectos.
El ejecutivo reconoció además que el ingreso al negocio petrolero representa un cambio profundo para una empresa históricamente enfocada en generación eléctrica. Por esa razón, la prioridad inicial estará puesta en adquirir experiencia operativa y comprender la dinámica técnica y económica del shale neuquino antes de acelerar nuevas inversiones de gran escala.
“Nuestro plan en Vaca Muerta es entrar en el área y tratar de desarrollar la zona que adquirimos. Es un área de veintisiete mil acres y hay mucho por hacer allí”, afirmó Bonnet. El CEO agregó además que la curva de aprendizaje será clave durante los próximos años para construir capacidades propias dentro del segmento upstream.
Aunque la empresa todavía no definió el CapEx total de la etapa inicial, adelantó que los costos por pozo estarían alineados con los valores actuales de la industria en Vaca Muerta. De acuerdo con las estimaciones preliminares presentadas a inversores, cada perforación podría demandar alrededor de 17 millones de dólares.
Más allá de los primeros desarrollos piloto, Central Puerto considera que esta operación representa apenas el inicio de una estrategia de expansión dentro del negocio petrolero argentino. La compañía analiza nuevas oportunidades en la Cuenca Neuquina y no descarta ampliar su presencia mediante futuras adquisiciones de activos shale.
“Hay mucho por hacer en Vaca Muerta. Es el principio de un plan que seguramente se va a seguir expandiendo con nuevas áreas y oportunidades en el futuro”, aseguró Bonnet. El ejecutivo sostuvo además que la empresa buscará capturar valor a largo plazo mediante el desarrollo progresivo de activos no convencionales y una estrategia de crecimiento sostenido dentro del principal polo energético del país.