El exministro de Energía y expresidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren, sostuvo que Vaca Muerta se consolidó como una política de Estado y aseguró que Argentina atraviesa una ventana de oportunidad vinculada al escenario energético internacional y la creciente demanda global de petróleo y gas.
En una entrevista con Perfil, Aranguren analizó el impacto del conflicto geopolítico en Medio Oriente sobre los precios internacionales de la energía y advirtió que los valores del petróleo y el gas continuarán elevados “por unos cuantos meses más”.
“Hoy estamos en el doble de los valores que se proyectaban a fines del año pasado”, afirmó el exfuncionario, quien consideró que este contexto beneficia a Argentina por su actual condición de exportador neto de energía, según publicó Perfil.
En ese marco, destacó el potencial estratégico de Vaca Muerta y aseguró que el desarrollo de los recursos no convencionales ya forma parte de una política de largo plazo.
“Hoy Vaca Muerta es una política de Estado, más por necesidad que por virtud”, señaló.
Aranguren remarcó que Argentina cuenta con recursos energéticos “en cantidad y calidad” y consideró que el país debe aprovechar la demanda internacional de combustibles fósiles mientras avanza la transición hacia matrices más diversificadas.
“La ventana de oportunidad existe mientras el mundo siga demandando petróleo y gas. Tenemos la obligación de no desaprovecharla”, sostuvo.
Además, vinculó el escenario actual con las nuevas inversiones anunciadas para Vaca Muerta, entre ellas el plan de YPF por US$ 25.000 millones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Para Aranguren, el RIGI funciona como un mecanismo para acelerar inversiones en un contexto donde Argentina todavía arrastra problemas de estabilidad macroeconómica y antecedentes de desconfianza para el capital internacional.
“El RIGI es una manera de adelantar la normalidad”, definió.
En relación al rol de YPF, relativizó el concepto de empresa estatal y destacó su funcionamiento bajo lógica de mercado.
“YPF se maneja como una empresa privada que juega en el mercado, cotiza en bolsa y se debe a sus accionistas”, afirmó.
El exministro también se refirió al proceso de venta de los activos de Shell en Argentina, actualmente operados por Raízen, la sociedad integrada por Shell y la brasileña Cosan.
Según explicó, la decisión responde principalmente a necesidades financieras de Cosan y no implica necesariamente la salida de la marca Shell del país.
“El principal activo sigue siendo la marca Shell”, indicó.
Aranguren sostuvo además que el futuro energético mundial avanzará hacia una mayor electrificación y un crecimiento sostenido de energías renovables como la solar y la eólica, aunque consideró que el petróleo y el gas seguirán teniendo un rol central durante las próximas décadas.
“Argentina fue bendecida con recursos energéticos de todo tipo. Tenemos energía renovable, convencional y no convencional. Lo importante es saber administrarla”, concluyó.