En un contexto de expansión del shale argentino, Pampa Energía anunció que incrementará su producción de gas en aproximadamente 10 millones de metros cúbicos diarios (Mm³/d) en los próximos tres años, consolidando su posicionamiento en Vaca Muerta.
El anuncio fue realizado por Horacio Turri, director de Exploración y Producción (E&P) de la compañía, durante su participación en el evento Vaca Muerta Insights, donde destacó el dinamismo del mercado y las oportunidades que abre el desarrollo del GNL (gas natural licuado).
“El objetivo es cambiar el perfil de producción de gas y acompañar la nueva etapa del shale”, señaló el ejecutivo, al tiempo que remarcó que el crecimiento estará apalancado tanto en la demanda interna como en el potencial exportador.
Turri explicó que el mercado argentino de gas mueve entre 7 y 8 billones de dólares anuales y que las recientes modificaciones regulatorias impulsadas por el Gobierno generan señales de precio que incentivan la inversión.
En particular, destacó la posibilidad de que los generadores eléctricos puedan autoabastecerse de gas, con un esquema de precios vinculado al 55% del valor del gas importado, lo que permite mejorar la previsibilidad del negocio.
En términos concretos, Pampa proyecta sumar cerca de 3,5 millones de m³ para abastecer sus propias centrales, fortaleciendo su integración vertical dentro del sistema energético.
Infraestructura y expansión del sistema gasífero
La compañía también participará en la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, una obra clave que permitirá incorporar 14 millones de m³ adicionales de capacidad de transporte entre Neuquén y los principales centros de consumo.
De ese total, 12 Mm³ estarán destinados al Gran Buenos Aires y 2 Mm³ a Bahía Blanca, lo que refuerza la capacidad de evacuación del gas producido en Vaca Muerta.
Pampa evalúa acceder a unos 3,5 millones de m³ adicionales mediante un esquema de prepago, que implicaría una inversión cercana a los 240 millones de dólares, con el objetivo de abastecer la demanda del invierno.
Además, la compañía participa en proyectos de GNL, que en una primera etapa aportarían 2,5 millones de m³, con potencial de escalar hasta 6 millones en una segunda fase, ampliando el horizonte exportador.
Rincón de Aranda: la apuesta en la ventana petrolera
En paralelo al desarrollo gasífero, Pampa Energía avanza con su proyecto en Rincón de Aranda, uno de los desarrollos más relevantes en la ventana petrolera de Vaca Muerta.
El bloque, que comenzó su desarrollo a fines de 2024, ya alcanza una producción de aproximadamente 22.000 barriles diarios, a partir de instalaciones temporales montadas para la primera etapa.
La compañía avanza además en la construcción de una planta definitiva de tratamiento de crudo, que tendrá una capacidad de 45.000 barriles por día, lo que permitirá escalar la producción en los próximos años.
En términos operativos, ya se perforaron 40 pozos, de los cuales 26 fueron completados, y el plan contempla sumar 25 perforaciones adicionales en 2026.
El objetivo es alcanzar cerca de 28.000 barriles diarios hacia fines de 2026 y luego escalar hasta los 45.000 barriles a mediados de 2027, una vez que la planta esté en funcionamiento.
Turri destacó que el desarrollo total contempla unos 320 pozos, con un foco estratégico en distintas zonas del bloque. Parte del proyecto fue presentado al RIGI, especialmente en áreas con menor productividad relativa, para mejorar su viabilidad económica.
Con una estrategia que combina incremento de producción, participación en infraestructura y desarrollo de activos en petróleo y gas, Pampa Energía busca posicionarse como uno de los actores clave en la próxima etapa de crecimiento de Vaca Muerta.