Manantiales Behr es el segundo yacimiento convencional más grande del país y registra una producción del orden de los 25.000 barriles de petróleo por día. La transacción incluye además la concesión de transporte sobre los oleoductos El Trébol–Caleta Córdova, Km. 9–Caleta Córdova y Manantiales Behr–Cañadón Perdido, infraestructura estratégica para la evacuación del crudo en la Cuenca del Golfo San Jorge.
Con esta incorporación, y sumando los activos que ya gestiona en Chubut, Pecom operará un volumen cercano a los 35.000 barriles diarios, ampliando su escala operativa y fortaleciendo su posicionamiento en el segmento de crudo pesado, un nicho con fuerte demanda en el mercado local e internacional.
La compañía había retomado su rol como operadora y productora de petróleo y gas en noviembre de 2024, con el objetivo de desarrollar una plataforma de crecimiento en upstream enfocada en yacimientos maduros. La estrategia se apoya en la optimización de activos, la mejora de la eficiencia operativa y la aplicación de técnicas de recuperación terciaria para maximizar la vida útil de los campos.
En este período, Pecom consolidó su presencia en los clústers más productivos de la Cuenca del Golfo San Jorge, demostrando capacidad para generar valor a partir de una gestión eficiente de superficie y un profundo conocimiento del subsuelo, respaldado por su trayectoria en la industria energética.
La integración de Manantiales Behr permitirá articular una gestión coordinada junto con los activos de El Trébol–Escalante y Campamento Central–Cañadón Perdido. Esta administración integrada apunta a generar sinergias operativas, logísticas y técnicas que contribuyan a incrementar la producción, optimizar costos y mejorar el desempeño general de los yacimientos.
Desde la compañía destacaron que la adquisición representa un paso estratégico clave en su proceso de expansión. Horacio Bustillo, CEO de Pecom, afirmó que la operación consolida una plataforma de upstream con alto potencial, enfocada en la excelencia operativa, la disciplina de capital y la maximización del valor en campos maduros mediante tecnología y conocimiento técnico.
Por su parte, el presidente del Directorio, Luis Perez Companc, remarcó el valor institucional del hito para la firma, al señalar que la inversión reafirma el compromiso de largo plazo con la Argentina y con el desarrollo de una industria energética sólida, moderna y competitiva.
La operación también refuerza el compromiso de Pecom con el desarrollo energético de Chubut, donde la actividad hidrocarburífera constituye uno de los principales motores económicos. El plan contempla inversión sostenida, fortalecimiento del empleo local y coordinación permanente con autoridades provinciales, gremios y actores de la industria.
En ese marco, la empresa aseguró que trabajará para garantizar una transición ordenada en la operación de los activos, priorizando estándares de seguridad, continuidad productiva y una visión compartida de desarrollo regional.
Como ocurre en este tipo de transacciones, el cierre definitivo de la operación queda sujeto al cumplimiento de las aprobaciones regulatorias correspondientes y de las condiciones precedentes habituales en la industria.
Con esta adquisición, Pecom profundiza su estrategia de crecimiento en el segmento convencional y se posiciona como un actor de mayor peso específico dentro del mapa hidrocarburífero argentino, en un contexto donde los yacimientos maduros vuelven a ganar relevancia dentro de la ecuación energética nacional.