La compañía POSCO Argentina confirmó avances clave en su proyecto “Sal de Oro” tras una reunión con el gobernador Gustavo Sáenz. El encuentro permitió revisar el estado de las obras y los planes de expansión. La iniciativa contempla una inversión superior a los 2.000 millones de dólares. Y se posiciona como uno de los desarrollos más relevantes del litio en el país. El proyecto forma parte de la estrategia global de transición energética.
Uno de los puntos más destacados es el avance de la Fase 1 del proyecto. Esta etapa ya se encuentra operativa en el Parque Industrial de General Güemes. Allí funciona la planta de hidróxido de litio. Actualmente, la instalación supera el 70% de su capacidad productiva. Y en marzo alcanzó una producción de 1.500 toneladas. Estos números reflejan un nivel de operación creciente.
El modelo de desarrollo adoptado por la compañía apuesta a la integración industrial. Esto implica agregar valor dentro de la provincia. Y no limitarse a la extracción del recurso. La producción de hidróxido de litio en origen es un paso clave en ese sentido. Permite posicionar a Salta dentro de la cadena de valor global. Y generar mayor impacto económico local.
En paralelo, la empresa avanza con la Fase 2 del proyecto. Esta etapa contempla la construcción de una planta de carbonato de litio en el Salar del Hombre Muerto. La inauguración está prevista para finales de 2026. Esta nueva instalación ampliará significativamente la capacidad productiva. Y consolidará el esquema industrial del proyecto.
Durante la reunión también se abordaron aspectos estratégicos vinculados al desarrollo del emprendimiento. Entre ellos, el fortalecimiento del contenido local. La generación de empleo y el desarrollo de proveedores regionales aparecen como ejes centrales. La articulación con la economía provincial es uno de los objetivos principales. Y forma parte del enfoque de desarrollo sostenible.
La agenda ambiental fue otro de los puntos analizados. El proyecto busca alinearse con estándares internacionales en materia de sustentabilidad. La gestión de recursos naturales y el cuidado del entorno son aspectos clave. Especialmente en una actividad como la minería del litio. La empresa destacó su compromiso en este sentido.
Desde POSCO remarcaron la importancia del trabajo conjunto con el gobierno provincial. La coordinación institucional es fundamental para el avance del proyecto. Y permite generar condiciones favorables para la inversión. La compañía reafirmó su intención de crecer junto a la provincia. Y de reintegrar beneficios a la comunidad local.
El impacto económico del proyecto ya comienza a ser visible. La generación de empleo calificado es uno de los principales efectos. También se observa un crecimiento en la demanda de servicios y proveedores. Esto dinamiza la economía regional. Y fortalece el entramado productivo.
Otro aspecto relevante es la transferencia de conocimiento. La actividad impulsa la formación de capital humano especializado. En este sentido, se destacó el desarrollo de programas educativos vinculados a la minería. La capacitación técnica es clave para sostener el crecimiento del sector. Y para mejorar la competitividad.
El proyecto “Sal de Oro” se inscribe en un contexto de fuerte expansión del litio en Argentina. La demanda global de este recurso continúa en aumento. Impulsada por la industria de baterías y la movilidad eléctrica. En este escenario, el país se posiciona como un actor estratégico. Y proyectos como este refuerzan ese rol.
Además, la compañía evalúa su posible ingreso al régimen de incentivos a las grandes inversiones (RIGI). Este marco podría mejorar las condiciones de financiamiento. Y acelerar el desarrollo de nuevas etapas. La decisión aún está en análisis. Pero refleja el interés por ampliar el proyecto.
Con estos avances, POSCO consolida su presencia en el norte argentino. Y refuerza su apuesta por el litio como recurso estratégico. El desafío será sostener el ritmo de inversión. Y garantizar un desarrollo equilibrado entre producción, ambiente y comunidad.