El ex ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, destacó el impacto que tuvo Vaca Muerta en la recuperación del sector energético argentino y aseguró que el país atraviesa una situación muy diferente a la que hubiera enfrentado sin el desarrollo de los recursos no convencionales.
Durante una entrevista, el ex funcionario sostuvo que el yacimiento neuquino dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad productiva que hoy explica gran parte de la producción nacional de hidrocarburos.
Según explicó, Vaca Muerta aporta actualmente cerca del 70% del petróleo y del gas que se produce en Argentina, consolidándose como el principal motor energético del país.
Aranguren afirmó que, sin el aporte de la formación neuquina, Argentina debería importar grandes volúmenes de energía para abastecer la demanda interna.
“Si no fuera por Vaca Muerta, hoy tendríamos que estar importando toda la energía”, sostuvo al analizar la evolución del sector durante los últimos años.
En ese sentido, remarcó que el desarrollo del shale permitió revertir el déficit energético y recuperar una posición de mayor equilibrio en la balanza comercial del país.
El ex ministro indicó que las proyecciones actuales muestran un escenario favorable para el sector energético argentino, con la posibilidad de alcanzar un superávit comercial cercano a los 30.000 millones de dólares hacia 2030.
Además, consideró que la energía se convertirá en uno de los principales motores de generación de divisas para la economía nacional, junto con el agro y la minería.
Aranguren también realizó una evaluación crítica sobre algunas políticas energéticas implementadas durante las últimas décadas y señaló que los subsidios generalizados afectaron el desarrollo de la actividad.
A su criterio, durante muchos años se promovió una visión que presentaba a la energía como un recurso de bajo costo, generando distorsiones que desalentaron inversiones y limitaron la expansión de la producción.
No obstante, destacó que la situación comenzó a cambiar con el crecimiento de Vaca Muerta y la consolidación de nuevos proyectos vinculados a la exportación de petróleo y gas.
El ex funcionario aseguró que el potencial de crecimiento energético argentino todavía está lejos de agotarse y consideró que el país cuenta con ventajas competitivas frente a otras regiones del mundo afectadas por conflictos geopolíticos o restricciones de abastecimiento.
También sostuvo que la consolidación de Argentina como exportador neto de energía podría contribuir a reducir costos para la industria y mejorar la competitividad de la economía.
Sin embargo, advirtió que uno de los principales desafíos para sostener el crecimiento será ampliar la infraestructura necesaria para transportar y procesar la creciente producción proveniente de Vaca Muerta.
Finalmente, señaló que la expansión de ductos, terminales de exportación y nuevas instalaciones industriales será fundamental para eliminar cuellos de botella y permitir que el potencial energético argentino se transforme en desarrollo económico de largo plazo.
La información surge de declaraciones realizadas por Juan José Aranguren en una entrevista concedida a Infobae en Vivo, donde analizó la situación energética argentina, el rol de Vaca Muerta y las perspectivas de crecimiento del sector hacia los próximos años.
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