Según el reporte presentado ante inversores, las reservas probadas en Vaca Muerta crecieron 28% interanual durante el cuarto trimestre, alcanzando los 296 millones de barriles equivalentes. Este incremento permitió extender el horizonte de explotación de ocho a diez años.
La empresa logró reponer reservas por un volumen equivalente a tres veces su producción anual, un dato que refuerza la sustentabilidad de su plan de desarrollo en el segmento upstream. El crecimiento se apoya en el avance de proyectos estratégicos como Rincón de Aranda, una de sus principales apuestas en el shale neuquino.
En términos operativos, la producción total de petróleo y gas registró un aumento del 32% interanual. Este desempeño consolidó el perfil hidrocarburífero de la compañía en un contexto de mayor previsibilidad regulatoria y mejores condiciones de mercado.
La facturación anual superó los 2.000 millones de dólares, mientras que en el cuarto trimestre las ventas alcanzaron los 507 millones de dólares, lo que implicó un crecimiento del 16% respecto al mismo período de 2024.
A nivel consolidado, el EBITDA ajustado del trimestre fue de 230 millones de dólares, con una suba interanual del 26%, reflejando la mejora en eficiencia operativa y el fortalecimiento del negocio integral.
En el segmento de generación eléctrica, el EBITDA del cuarto trimestre ascendió a 111 millones de dólares, un 28% más que en igual período del año anterior. La mejora estuvo vinculada a la optimización operativa y al autoabastecimiento de gas en centrales térmicas como Loma de la Lata y Genelba.
Desde la compañía señalaron que los nuevos lineamientos en el mercado eléctrico aportaron mayor previsibilidad. El CEO Gustavo Mariani destacó que contar con reglas más claras favorece la planificación de inversiones y la normalización del sector.
En el plano financiero, en noviembre de 2025 Pampa concretó la emisión de un bono internacional por 450 millones de dólares a una tasa del 7,75% y a 12 años de plazo, el mayor vencimiento logrado hasta ese momento por una empresa privada argentina.
La operación permitió extender el perfil promedio de vencimiento de la deuda a casi ocho años y fortalecer la estructura financiera, en línea con una política de disciplina en el manejo del capital y el plan de inversiones.
El cierre de 2025 muestra un crecimiento equilibrado en generación eléctrica y producción de hidrocarburos, con Vaca Muerta como eje central de la expansión en reservas y producción.
En un escenario de mayor estabilidad macroeconómica y reglas más previsibles para el mercado energético, Pampa Energía consolida su estrategia de integración vertical, combinando generación, gas y petróleo como pilares de su crecimiento futuro.