Pese a atravesar un proceso de reestructuración global de activos, la firma reafirmó su compromiso con el desarrollo del litio en el país, consolidando su estrategia dentro del triángulo del litio sudamericano.
Ampliación del proyecto Rincón en Salta
En Salta, la compañía avanza con el proyecto Rincón, que ya cuenta con aprobación dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). La iniciativa contempla una capacidad de producción total de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería.
La planta de arranque ya se encuentra en marcha y forma parte de un esquema escalonado que prevé alcanzar la capacidad máxima hacia finales de la década. El proyecto incluye una planta inicial de 3.000 toneladas anuales (ktpa) y un programa de expansión adicional de 57.000 toneladas.
La inversión estimada asciende a 2.500 millones de dólares. Tras la aprobación regulatoria obtenida en agosto, comenzaron las obras de construcción de la planta de carbonato de litio grado batería.
Durante el segundo semestre avanzaron las tareas de expansión del campamento, infraestructura del sitio y construcción de la planta a gran escala. Según la empresa, el cronograma se mantiene conforme a lo previsto.
Se proyecta que la operación tenga una vida útil cercana a los 40 años y que se ubique en el primer cuartil de la curva global de costos, lo que implicaría alta competitividad internacional.
Avances en Catamarca: Fénix y Sal de Vida
En Catamarca, Rio Tinto continúa con la expansión del proyecto Fénix (1B), con capacidad de 10.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE). La primera producción está prevista para el segundo semestre de 2026.
El proyecto se encuentra mecánicamente completo y la puesta en marcha alcanza aproximadamente el 60%. Como parte de la infraestructura, ya se activó una planta de Recompresión Mecánica de Vapor para respaldar el proceso productivo.
Por su parte, el proyecto Sal de Vida, con capacidad de 15.000 toneladas anuales de LCE, también se encuentra mecánicamente completo y en etapa de puesta en marcha, con un avance cercano al 40%.
La compañía mantiene el objetivo de iniciar producción en Sal de Vida durante la segunda mitad de 2026, consolidando así tres desarrollos estratégicos en el país.
Con estos avances, Rio Tinto busca posicionarse como uno de los principales actores del litio en Argentina, en un contexto de creciente demanda global vinculada a la transición energética y la fabricación de baterías para electromovilidad.