El reclamo del gobernador apunta directamente a la petrolera YPF y al consorcio Techint-SACDE, que llevan adelante la construcción del oleoducto. Según detalló Weretilneck, en el obrador de Villa Regina actualmente hay 70 trabajadores, pero solo 23 son de la provincia, lo que consideró "una vergüenza".
El oleoducto Vaca Muerta Sur es una infraestructura clave que conectará la región hidrocarburífera con la terminal marítima de Punta Colorada, en Río Negro. Su puesta en marcha está prevista para 2026 y promete dinamizar la producción petrolera en la provincia.
Weretilneck sostuvo que la obra tiene como propósito generar empleo y desarrollo en la región y criticó a las empresas contratistas por no respetar la normativa provincial. "Basta de atropellos y mentiras. La obra del oleoducto Vaca Muerta Sur es para generar trabajo y desarrollo en Río Negro, no para que empresas foráneas se lleven todo y dejen migajas", enfatizó.
En su mensaje, el gobernador lanzó una advertencia directa a las compañías involucradas: "Si @GrupoTechint SACDE, @YPFoficial y VMOS no cumplen, la obra se para. Acá se trabaja con y para los rionegrinos o no se trabaja".
El pronunciamiento de Weretilneck se enmarca en un contexto de tensiones entre la provincia y las empresas que operan en el sector petrolero. Recientemente, el gobernador anunció su intención de aplicar un canon del 1% sobre el precio de venta del crudo que será transportado por el oleoducto, como forma de asegurar un beneficio económico directo para Río Negro.
Esta medida generó resistencia en el sector empresarial, que se ampara en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), el cual otorga estabilidad fiscal a los proyectos de gran escala. Bajo este marco, las compañías consideran que la provincia no puede imponer nuevos tributos sobre la actividad.
El conflicto entre el gobierno rionegrino y las empresas refleja el desafío de compatibilizar las necesidades de desarrollo local con los intereses de las grandes corporaciones. Mientras Weretilneck insiste en garantizar empleo para los trabajadores de la UOCRA que "esperan su oportunidad", las compañías buscan mantener sus esquemas operativos sin nuevas exigencias.
El oleoducto Vaca Muerta Sur es una obra estratégica para el futuro energético del país, pero su ejecución sigue generando debates sobre el impacto que tendrá en las economías locales y la distribución de beneficios entre las provincias productoras y las empresas operadoras.
En los próximos días, se espera que continúen las negociaciones entre el gobierno rionegrino y las empresas para intentar alcanzar un acuerdo que garantice el cumplimiento de la normativa de contratación de mano de obra local sin frenar el avance de la obra.
La postura de Weretilneck marca un precedente en la defensa de los intereses provinciales dentro del sector hidrocarburífero. Su advertencia de paralizar la obra si no se cumplen las condiciones impuestas por la provincia deja en claro que la discusión sobre la distribución de recursos y oportunidades sigue abierta.
El desarrollo de Vaca Muerta y sus infraestructuras asociadas representa una oportunidad clave para la economía argentina, pero también plantea interrogantes sobre el equilibrio entre inversiones privadas y beneficios para las comunidades locales.
Por ahora, el conflicto sigue latente y su resolución definirá el futuro del oleoducto Vaca Muerta Sur y el rol de los trabajadores rionegrinos en su construcción.