La compañía Challenger Gold prevé comenzar a generar ingresos a fines de mayo de 2026 a partir del proyecto Hualilán, en San Juan, marcando un hito en su transición de empresa exploradora a productora.
El ingreso inicial provendrá del procesamiento de mineral en la planta Casposo, una estrategia que permitirá adelantar flujo de caja mientras la firma avanza en la etapa final de su Estudio de Prefactibilidad (PFS) a escala completa.
Según informó la empresa, el procesamiento comenzó a principios de mayo y las primeras ventas de oro se concretarían dentro del mismo mes, lo que abre una etapa clave para el desarrollo financiero del proyecto.
Hualilán se encuentra actualmente en una fase avanzada, con la PFS prácticamente finalizada y próxima a su publicación. Este documento será determinante para evaluar la viabilidad económica de una operación minera independiente a gran escala.
En paralelo, Challenger Gold continúa con trabajos de perforación y optimización del recurso, con resultados alentadores en distintas áreas del yacimiento.
Uno de los focos principales es el sector Magnata, donde se identificaron zonas con leyes superiores a las previstas inicialmente, lo que refuerza el potencial productivo del proyecto.
La estrategia de producción temprana a través de Casposo representa una ventaja operativa relevante, ya que permite generar ingresos propios antes del desarrollo pleno de la mina.
Este enfoque reduce la dependencia de financiamiento externo en etapas iniciales y mejora el perfil económico del proyecto de cara a futuras inversiones.
Además, el avance simultáneo en estudios técnicos y generación de ingresos posiciona a Hualilán en una etapa intermedia poco frecuente en la industria, combinando desarrollo y producción.
Desde la compañía destacan que este esquema permite acelerar la curva de aprendizaje operativa y validar parámetros productivos en condiciones reales.
En términos estratégicos, el proyecto se perfila como uno de los desarrollos auríferos más relevantes en la provincia de San Juan, que continúa consolidándose como un polo clave para la minería metalífera en Argentina.
Con estos avances, Challenger Gold busca sentar las bases para una operación de mayor escala en los próximos años, apoyada en un modelo que combina exploración, producción temprana y desarrollo progresivo del activo.