El gobernador Rolando Figueroa abrió su agenda en Estados Unidos con una fuerte señal al mercado energético internacional: Neuquén busca consolidarse como un destino competitivo, con seguridad jurídica y condiciones para atraer inversiones de escala.
La exposición se realizó en el marco de un evento organizado por la Cámara de Comercio Argentina-Texas, en la antesala de su participación en la Offshore Technology Conference (OTC), uno de los encuentros más relevantes de la industria global.
Durante su presentación, el mandatario puso el foco en el potencial de Vaca Muerta y en el rol que cumple la provincia en el esquema energético argentino, destacando que la competitividad es hoy el principal vector de desarrollo.
“Tenemos, al igual que la industria, la premisa de poder ser competitivos”, afirmó, en línea con la estrategia que busca articular al sector público y privado en un mismo objetivo.
En ese sentido, remarcó el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al señalar que ya se cuantificaron proyectos que permitirán inyectar alrededor de 1.000 millones de dólares en la provincia durante los próximos cuatro años.
El gobernador también confirmó el lanzamiento del proceso licitatorio de 15 áreas de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), una iniciativa que apunta a ampliar la base de operadores en la formación no convencional.
Según precisó, los ganadores se conocerán el próximo 19 de agosto, en un proceso abierto tanto a empresas nacionales como internacionales.
La estrategia incluye no solo la expansión productiva, sino también el desarrollo de infraestructura crítica, un aspecto que Figueroa consideró central para sostener la competitividad de la cuenca.
“Estamos realizando las obras necesarias en equipo con la industria”, sostuvo, en referencia al esquema de colaboración que impulsa la provincia.
Otro de los ejes destacados fue la articulación regional con Río Negro para consolidar un hub exportador en la Patagonia, especialmente vinculado a proyectos de GNL y exportación de petróleo.
“Salir con GNL o petróleo desde la Patagonia tiene un diferencial muy importante”, aseguró, al tiempo que valoró la alineación entre los distintos actores para avanzar en ese objetivo.
Más allá de la dimensión energética, Figueroa planteó una visión integral del desarrollo, vinculando el crecimiento de la industria con la mejora en la calidad de vida de la población.
“La industria quiere ganar plata, nosotros queremos que el neuquino viva mejor. Y no son intereses contrapuestos”, afirmó, en una definición que sintetiza el enfoque de su gestión.
En esa línea, subrayó la construcción de un “ecosistema” provincial que articula inversiones, políticas públicas y desarrollo productivo, con impacto en indicadores como empleo, consumo y obra pública.
El mandatario también destacó el rol del gobierno nacional en la estabilización macroeconómica y en la implementación de herramientas como el RIGI y la actualización de la Ley de Hidrocarburos, que consideró claves para acelerar inversiones.
Al mismo tiempo, advirtió que existe una ventana temporal limitada para capitalizar los recursos del subsuelo, por lo que insistió en la necesidad de avanzar con rapidez en su monetización.
“La monetización del subsuelo tiene que generar un derrame en todo el neuquino”, sostuvo, incorporando el concepto de sustentabilidad social al desarrollo energético.
En materia de infraestructura, puso como ejemplo la situación de Añelo, que históricamente enfrentó déficits en servicios básicos pese a ser el epicentro de la actividad hidrocarburífera.
Actualmente, indicó, se están ejecutando obras para revertir esas brechas y acompañar el crecimiento de la región.
La educación y la formación también ocuparon un lugar central en su discurso, al ser consideradas herramientas clave para el desarrollo de largo plazo.
Figueroa mencionó iniciativas como el Instituto Vaca Muerta y el programa de becas Gregorio Álvarez, y reiteró el pedido a las empresas del sector para que contribuyan a su financiamiento.
En relación con el empleo, señaló que uno de los desafíos es garantizar que la mano de obra local pueda cubrir la demanda creciente de la industria.
“No van a poder decir que no toman gente de Neuquén porque no está preparada”, afirmó, en referencia al fortalecimiento de la capacitación técnica.
Finalmente, destacó el crecimiento del entramado productivo local, con un aumento del 20% en la participación de empresas neuquinas dentro de la cadena de valor.
Con este mensaje, el gobernador buscó posicionar a Neuquén no solo como un polo energético, sino como un modelo de desarrollo integrado, donde competitividad, inversión y crecimiento social avanzan de manera coordinada.
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