La minería argentina atraviesa uno de los momentos de mayor expectativa de las últimas décadas impulsada por el crecimiento del cobre, el litio, el oro y el uranio. Sin embargo, detrás de los anuncios multimillonarios y del fuerte interés internacional, el sector lanzó una advertencia contundente: Argentina todavía desconoce cerca del 80% de sus recursos mineros potenciales. El planteo fue realizado por Michael Meding durante la Expo Internacional San Juan Minera 2026. El directivo reclamó multiplicar las inversiones exploratorias para evitar que el crecimiento actual pierda impulso en el futuro.
Michael Meding, quien además se desempeña como gerente general del proyecto Los Azules, aseguró que Argentina explora actualmente menos de una cuarta parte de lo que perfora Chile. Según explicó, mientras el país vecino registra entre 15 y 20 metros de perforación por kilómetro cuadrado, Argentina apenas alcanza entre 3 y 5 metros. Perú, otro de los grandes actores mineros regionales, también supera ampliamente los niveles argentinos. Para el ejecutivo, esto demuestra que todavía existe un enorme potencial geológico sin descubrir.
“Estamos diciendo que no tenemos ni idea de lo que hay”, afirmó Meding frente a empresarios, funcionarios y proveedores mineros durante su exposición. El dirigente sostuvo que gran parte del territorio argentino permanece prácticamente inexplorado pese al fuerte interés internacional que despertó el país durante los últimos años. Según remarcó, los grandes descubrimientos recientes demuestran justamente que todavía queda mucho por encontrar. El cobre aparece como uno de los minerales más estratégicos dentro de esa carrera exploratoria.
El titular de Gemera destacó que proyectos como Los Azules, Josemaría y Filo del Sol fueron descubrimientos relativamente recientes. Para el sector, esos hallazgos son apenas una muestra del potencial geológico que todavía permanece oculto en distintas regiones argentinas. La cordillera aparece como uno de los grandes focos de exploración futura. El interés se concentra especialmente en cobre, litio y oro.
Actualmente, Gemera nuclea a las principales empresas dedicadas a la exploración minera en el país. La cámara reúne tanto grandes compañías internacionales como firmas junior enfocadas en descubrimientos tempranos. Según datos difundidos durante la exposición, hoy existen 74 compañías explorando activamente en Argentina y más de 130 proyectos en etapas iniciales. Además, se contabilizan 48 iniciativas vinculadas específicamente al cobre.
Desde el sector consideran que el renovado interés internacional por Argentina está directamente vinculado a los cambios regulatorios y económicos implementados en los últimos años. Meding aseguró que las grandes mineras globales volvieron a mirar al país gracias a la estabilidad fiscal, las mejoras regulatorias y el enorme potencial geológico todavía no desarrollado. También destacó el impacto que tuvo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Para la industria, el esquema aparece como una herramienta central para atraer capitales de riesgo.
Durante su exposición, el dirigente enumeró algunos de los principales proyectos mineros que avanzan actualmente en el país. Mencionó especialmente el desarrollo conjunto de BHP y Lundin Mining sobre el proyecto Vicuña, que prevé inversiones cercanas a los US$ 18.100 millones. También destacó los desembolsos previstos por Glencore en Pachón y MARA, junto con las inversiones realizadas por Rio Tinto y el avance de First Quantum Minerals en Taca Taca.
Para Meding, Argentina atraviesa actualmente una ventana de competitividad inédita frente a otros países mineros de la región. El ejecutivo señaló que Chile enfrenta un aumento de regalías que alcanzan hasta el 46%, mientras que Perú continúa afectado por incertidumbre política y regulatoria. En cambio, destacó que el RIGI garantiza estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años. Según explicó, eso genera condiciones muy atractivas para inversiones de largo plazo.
“El capital no es ilimitado. Va hacia donde existen mejores condiciones”, sostuvo el presidente de Gemera. El directivo aseguró que Argentina hoy aparece como uno de los destinos emergentes más competitivos para la exploración minera mundial. A eso se suma el hecho de que el país todavía mantiene cerca del 80% de su territorio prospectivo sin desarrollar. El potencial geológico aparece como uno de los principales activos estratégicos argentinos.
Otro de los puntos centrales de la exposición estuvo vinculado a los largos tiempos que demanda transformar exploración en producción minera. Meding explicó que los proyectos que hoy generan expectativas comenzaron a desarrollarse hace más de dos décadas. Como ejemplo, mencionó el caso de Los Azules, descubierto en 1998 y cuya producción recién podría comenzar entre 2029 y 2030. Es decir, más de 30 años después del hallazgo inicial.
“Lo que vemos hoy es el resultado de los últimos 20 años de exploración”, remarcó el ejecutivo. Según explicó, la exploración minera funciona como una inversión a muy largo plazo donde los resultados productivos pueden tardar décadas en materializarse. Por eso, el sector insiste en la necesidad de acelerar inversiones exploratorias ahora para garantizar producción futura. La industria considera que el cobre será uno de los grandes motores económicos argentinos de las próximas décadas.
El dirigente detalló además los elevados costos que implica explorar en zonas cordilleranas argentinas. Según indicó, perforar actualmente cuesta entre US$ 400 y US$600 por metro dependiendo de la profundidad y las condiciones logísticas. Solo en Los Azules ya se perforaron más de 200.000 metros acumulados. En los últimos cuatro años, la compañía realizó más de 120.000 metros de perforación.
Frente a este escenario, Meding planteó que Argentina necesita multiplicar fuertemente las inversiones exploratorias. Actualmente, el país recibe alrededor de US$400 millones anuales destinados a exploración minera. Sin embargo, el ejecutivo aseguró que ese monto debería multiplicarse entre tres y cinco veces. “Deberíamos esperar inversiones superiores a los US$ 1.000 millones anuales para darle verdadero impulso al sector”, afirmó.
El crecimiento exploratorio aparece especialmente vinculado al cobre, considerado uno de los minerales estratégicos de la transición energética global. Según explicó el titular de Gemera, el mundo enfrentará un déficit cercano a 10 millones de toneladas de cobre hacia 2035. En ese contexto, Argentina podría alcanzar una producción superior a 1,5 millones de toneladas anuales. Eso implicaría exportaciones cercanas a los US$ 18.000 o US$ 19.000 millones por año.
La exposición también abordó el uso de nuevas tecnologías para reducir costos y mejorar eficiencia exploratoria. Meding destacó especialmente el potencial de herramientas vinculadas a inteligencia artificial, machine learning y automatización. El ejecutivo explicó que actualmente muchos procesos dependen todavía de análisis manuales realizados por geólogos sobre miles de metros de testigos de perforación. La digitalización permitiría acelerar tiempos y optimizar recursos.
“Necesitamos usar inteligencia artificial y automatización para explorar más y mejor”, aseguró durante su presentación en el Pabellón II de la Expo San Juan Minera. El dirigente mencionó tecnologías como escaneo de testigos, fotografía automática e información hiperespectral para mejorar precisión y reducir costos. También reconoció que el denominado “costo argentino” continúa afectando competitividad, aunque destacó avances recientes en desregulación y simplificación impulsados por el Gobierno nacional y varias provincias mineras.
“No sabemos lo que hay bajo nuestros pies”: la minería advirtió que Argentina desconoce el 80% de sus recursos
Gemera advirtió que Argentina explora cuatro veces menos que Chile y reclamó inversiones por más de US$ 1.000 millones anuales para sostener el crecimiento y consolidar el boom minero en el país.