Ciberseguridad en Vaca Muerta: la nueva inversión clave para proteger la producción de oil & gas

La creciente digitalización de la industria energética convirtió a la ciberseguridad en un factor estratégico. Desde SONDA advierten que un ataque informático puede paralizar plantas, ductos y yacimientos.

La transformación digital que atraviesa Vaca Muerta está cambiando la forma de producir petróleo y gas, pero también amplía la exposición a amenazas informáticas que pueden comprometer la continuidad de las operaciones. En un escenario donde las plantas, ductos y yacimientos dependen cada vez más de sistemas conectados, la ciberseguridad pasó de ser un tema exclusivo del área de IT a convertirse en una prioridad para toda la industria.

Desde SONDA Argentina, el especialista en ciberseguridad Facundo Balmaceda advirtió que muchas compañías del sector aún desconocen con precisión qué dispositivos tienen conectados a sus redes operativas, una situación que incrementa significativamente el riesgo de sufrir incidentes.

"Hoy muchas empresas no saben con certeza qué tienen conectado en su red OT. Si no sabés qué tenés, no sabés qué estás protegiendo", señaló.

El especialista explicó que la integración entre los sistemas de tecnología operativa (OT), que controlan la producción, y los sistemas informáticos tradicionales (IT), mejoró la eficiencia de las operaciones, pero también abrió nuevas puertas para posibles ciberataques sobre infraestructura crítica.

Para reducir esos riesgos, recomendó comenzar por un inventario completo de los activos conectados, separar las redes corporativas de las operativas, implementar monitoreo permanente y adoptar estándares internacionales como IEC 62443, orientados específicamente a proteger entornos industriales.

Uno de los antecedentes más importantes para la industria sigue siendo el ataque sufrido por Colonial Pipeline en Estados Unidos en 2021. Balmaceda recordó que el incidente no comenzó en los sistemas industriales, sino en la red administrativa de la empresa, obligando igualmente a detener la operación por temor a que el ataque alcanzara la infraestructura crítica.

"En Argentina la pregunta ya no es si te va a tocar, sino qué tan rápido podés reaccionar sin frenar el negocio ni la entrega de energía", sostuvo.

Para el especialista, el mayor impacto económico de un ciberataque no está en el eventual pago de un rescate, sino en la interrupción de la producción. En industrias como la de Vaca Muerta, una parada de planta o la interrupción de un sistema de transporte puede representar pérdidas de cientos de miles o incluso millones de dólares por día, además del daño reputacional frente a clientes, inversores y organismos reguladores.

Ese cambio de paradigma también comenzó a reflejarse en las decisiones empresariales. Según SONDA, cada vez más compañías priorizan inversiones en visibilidad de activos industriales, segmentación de redes, monitoreo continuo y capacidad de respuesta ante incidentes, entendiendo que la ciberseguridad es un componente esencial para garantizar la continuidad del negocio.

Otro de los desafíos crecientes son los ataques híbridos, que combinan intrusiones informáticas con campañas de desinformación o filtración de datos para afectar la reputación y el valor de mercado de una empresa. Frente a este escenario, Balmaceda consideró indispensable integrar las áreas de ciberseguridad, comunicación corporativa y gestión de crisis en una estrategia común.

En cuanto al contexto argentino, el especialista señaló que el país aún no cuenta con una política integral de ciberseguridad para infraestructura crítica, aunque destacó los avances impulsados por el Gobierno nacional con apoyo del BID. Mientras tanto, recomendó que las empresas del sector energético avancen por iniciativa propia en la implementación de estándares internacionales, autenticación multifactor, monitoreo permanente, simulacros de respuesta y capacitación continua del personal.

Finalmente, Balmaceda remarcó que el principal punto vulnerable sigue siendo el factor humano. Compartir credenciales, conectar dispositivos no autorizados o incumplir protocolos de acceso pueden abrir la puerta a incidentes que ninguna herramienta tecnológica puede evitar por sí sola.

"La ciberseguridad en oil & gas dejó de ser un aspecto técnico aislado para convertirse en una condición indispensable para garantizar la continuidad operativa de una industria estratégica como Vaca Muerta", concluyó.

 

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