La decisión se tomó en un contexto de desaceleración inflacionaria, aunque desde el Gobierno aclararon que la demora responde a cuestiones administrativas y no a la evolución reciente de los precios. El nuevo sistema, denominado Subsidio Energético Focalizado (SEF), reemplazará el esquema de segmentación por niveles de ingresos y establecerá solo dos categorías: usuarios con subsidio y usuarios sin subsidio.
El régimen fue establecido a través del decreto 943, publicado a comienzos de enero, y forma parte de la estrategia del gobierno de Javier Milei para reducir el gasto en subsidios energéticos del 0,65% al 0,5% del PBI, lo que equivale a un ahorro estimado de unos US$ 3.000 millones.
Con el nuevo esquema, las bonificaciones dejarán de aplicarse de manera uniforme durante todo el año y pasarán a concentrarse en los meses de mayor consumo. En electricidad, los usuarios que califiquen recibirán un subsidio del 50% sobre un bloque de hasta 300 kWh mensuales en verano e invierno, y de 150 kWh en primavera y otoño. El excedente se pagará a precio pleno.
En el caso del gas, el subsidio del 50% se aplicará únicamente entre abril y septiembre, período en el que el consumo residencial se incrementa de forma significativa por las bajas temperaturas. El resto del año, todos los usuarios abonarán el precio pleno, fijado en US$ 3,80 por millón de BTU.
El nuevo umbral de ingresos para acceder al beneficio será de tres canastas básicas totales, hoy equivalentes a $3,93 millones. Los hogares de menores ingresos conservarán el subsidio de forma automática, mientras que una parte de los usuarios de ingresos medios lo perderá. Según estimaciones oficiales, unas 140.000 familias quedarían fuera del beneficio, aunque consultoras privadas proyectan un impacto mayor.
Quienes ya estén inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE) no deberán reinscribirse, ya que sus datos se migrarán automáticamente al nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), con posibilidad de actualización mensual mediante declaración jurada.
De manera excepcional, durante 2026 se aplicará una bonificación adicional del 25%, que comenzará en febrero y se reducirá de forma gradual hasta desaparecer en el plazo de un año. Con ese plus, en el primer mes de implementación la electricidad contará con un subsidio total del 75%, mientras que el gas tendrá un descuento del 25% durante el verano.
En cuanto a las garrafas, los beneficiarios del Programa Hogar deberán reinscribirse para mantener el subsidio. El esquema prevé una bonificación mensual equivalente al valor total de una garrafa de 10 kilos durante el invierno y del 50% del costo el resto del año.
Desde el Ejecutivo indicaron que el nuevo sistema busca mejorar la focalización de los subsidios, reducir distorsiones y avanzar hacia una mayor cobertura del costo real de la energía, en un escenario que también impactará en los hogares de mayores ingresos, así como en industrias y comercios que pagan precios de mercado.
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