En un acuerdo sin precedentes para la minería argentina, la provincia de San Juan y Vicuña Corp., la empresa que desarrolla el megaproyecto de cobre integrado por Josemaría y Filo del Sol, firmaron un convenio mediante el cual la compañía adelantará US$ 250 millones para financiar obras de infraestructura pública, al menos cinco años antes del inicio previsto de la producción minera.
El convenio fue suscripto por el gobernador Marcelo Orrego y el CEO de Vicuña Corp., Ron Hochstein, y contempla además la estabilidad del régimen de regalías provinciales en el 3% sobre la facturación bruta durante toda la vida útil del proyecto, brindando previsibilidad tanto para la provincia como para la inversión.
El anuncio se produjo pocos días después de que el Gobierno nacional aprobara el ingreso del proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo, con una inversión estimada en US$ 9.700 millones, y otorgara el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública del ENReGE para la utilización prioritaria de la línea eléctrica de 500 kV que abastecerá al emprendimiento.
Fondos para infraestructura antes de comenzar la producción
Según informó el Gobierno de San Juan, el aporte constituye un hecho inédito en la minería nacional, ya que nunca antes una empresa había realizado un desembolso económico directo de esta magnitud antes del inicio de la etapa productiva.
Los US$ 250 millones serán destinados exclusivamente a obras de infraestructura vial, hídrica y de saneamiento. Además, se trata de fondos fijos, no reembolsables y no compensables, que permitirán sostener inversiones públicas en un contexto de fuerte retracción de la obra pública nacional.
El esquema acordado prevé la creación de un fideicomiso que, una vez que la mina entre en operación, será financiado con un aporte adicional equivalente al 1,5% de la facturación bruta del proyecto, tal como ya estaba previsto en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). El desembolso actual representa un adelanto aproximado de cinco años de esos futuros aportes.
Un proyecto de escala mundial
Las cifras permiten dimensionar la magnitud de Vicuña dentro de la minería argentina. El anticipo equivale a unos US$ 50 millones anuales, muy por encima de los aportes que actualmente realizan otras operaciones mineras de San Juan.
Como referencia, Veladero aporta entre US$ 6 y 7 millones por año, mientras que Gualcamayo contribuye con aproximadamente US$ 1 millón anual, lo que refleja la escala que alcanzará el nuevo desarrollo cuprífero.
Tanto el porcentaje de regalías como el aporte al fideicomiso se calcularán sobre la facturación bruta del proyecto y no sobre el denominado valor "boca de mina", lo que implica una base de cálculo más amplia.
Más previsibilidad para avanzar con la construcción
Desde Vicuña Corp. destacaron que el acuerdo constituye un paso clave para consolidar el desarrollo del proyecto.
"Este acuerdo representa un paso importante para seguir creando las condiciones necesarias para el desarrollo del Proyecto Vicuña, brindando mayor certeza tanto para la inversión como para el cumplimiento de los compromisos asumidos con la provincia", afirmó el CEO de la compañía, Ron Hochstein.
La negociación demandó más de un año y medio e incluyó reuniones en Toronto, San Juan, Buenos Aires, Santiago de Chile, Vancouver y Nueva York.
Además del aporte económico acordado, la empresa confirmó que financiará con recursos propios obras estratégicas para el desarrollo del proyecto, entre ellas la línea eléctrica de 500 kV, el Corredor Norte y el tramo vial que unirá Angualasto con el yacimiento.
Con este nuevo acuerdo, Vicuña continúa consolidando el marco regulatorio y financiero necesario para avanzar hacia la etapa de construcción de uno de los mayores proyectos de cobre del mundo que aún permanecen sin producir, reforzando el posicionamiento de San Juan como uno de los principales polos de desarrollo minero de Argentina.
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