YPF confirmó que avanza en el proceso de venta de su participación en Metrogas y que ingresó en una nueva etapa clave, tras completar la recepción de ofertas no vinculantes en el marco de un proceso competitivo que despertó fuerte interés en el mercado.
Según informó la compañía en un comunicado fechado el 22 de abril de 2026, un total de 13 empresas presentaron propuestas iniciales hasta el pasado 9 de abril, lo que marca una primera instancia con alta participación de potenciales compradores interesados en uno de los activos más relevantes del segmento de distribución de gas en Argentina.
Concluida esta fase, la petrolera estatal iniciará ahora el proceso de selección de las ofertas más competitivas para avanzar hacia la etapa de “due diligence”. Esta instancia implica un análisis exhaustivo de cada propuesta, en el que se evalúan variables técnicas, financieras, regulatorias y legales, y suele ser determinante para definir a los oferentes que pasarán a la etapa final.
El proceso está siendo asesorado por Citigroup (Citi), entidad que actúa como estructurador financiero de la operación y que tendrá un rol central en la evaluación de las ofertas y en la eventual negociación de las condiciones de venta.
Desde YPF indicaron que la expectativa es poder concretar la operación durante el transcurso de 2026, aunque aclararon que el cierre dependerá de múltiples factores, entre ellos la aprobación de organismos regulatorios, la validación de las condiciones comerciales y la presentación de garantías por parte de los interesados.
La compañía remarcó además que, en esta etapa, no existe una decisión definitiva ni acuerdos vinculantes firmados, por lo que el proceso continúa abierto y competitivo, con margen para ajustes en las propuestas y eventuales nuevas instancias de negociación.
La eventual salida de YPF de Metrogas se inscribe dentro de una estrategia más amplia de reorganización de activos, orientada a concentrar capital y esfuerzos en segmentos considerados estratégicos para el crecimiento de la compañía. En ese esquema, el foco principal está puesto en el desarrollo de Vaca Muerta, tanto en petróleo como en gas, y en la expansión de proyectos vinculados a exportación de energía.
Este movimiento responde a una lógica cada vez más extendida en las grandes compañías energéticas, que buscan optimizar su portafolio desprendiéndose de activos considerados no core para redireccionar inversiones hacia áreas de mayor rentabilidad y proyección internacional.
En el caso de YPF, la apuesta por el upstream no convencional y por proyectos de infraestructura energética —como oleoductos, plantas de GNL y ampliaciones de capacidad de transporte— aparece como eje central de su estrategia de mediano y largo plazo.
Al mismo tiempo, la venta de su participación en Metrogas se produce en un contexto en el que el sector energético argentino atraviesa una transformación estructural. El crecimiento de la producción en Vaca Muerta, la mejora en la balanza energética y el aumento de las exportaciones están redefiniendo el rol de los distintos actores de la cadena.
En ese escenario, los activos vinculados a distribución y transporte de gas adquieren un nuevo valor estratégico, tanto por su rol en el abastecimiento interno como por su potencial integración en esquemas de exportación regional.
El interés demostrado por las 13 empresas participantes en la primera fase refleja esa dinámica y anticipa un proceso competitivo que podría derivar en una operación relevante para el mercado energético local.
De concretarse, la transacción no solo implicará un cambio en la estructura accionaria de la principal distribuidora de gas del país, sino que también marcará un nuevo paso en la reconfiguración del sector energético argentino, en un momento de creciente protagonismo del gas natural dentro de la matriz productiva y exportadora.
Tu opinión enriquece este artículo: