Pluspetrol dio un paso clave en su estrategia de expansión en Vaca Muerta al solicitar formalmente su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con un proyecto que prevé desembolsos por USD 12.000 millones durante los próximos 25 años.
La iniciativa se desarrollará en el bloque Bajo del Choique–La Invernada, en el norte de la provincia de Neuquén, en asociación con Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), y apunta a duplicar la producción de petróleo y gas de la compañía en la cuenca.
El plan contempla una escala industrial significativa, con la perforación de más de 600 pozos, la construcción de cuatro plantas de procesamiento y la instalación de ductos de evacuación para sostener el crecimiento productivo.
En términos de volumen, el objetivo es alcanzar una producción de hasta 100.000 barriles diarios de petróleo, junto con un desarrollo gasífero que podría llegar a los 12 millones de metros cúbicos por día en su pico.
El proyecto se ejecutará en dos etapas. La primera fase se concentrará en el sector sur del área, donde se prevé alcanzar una producción inicial de 50.000 barriles diarios y unos 6 millones de metros cúbicos de gas, a partir de la construcción de dos plantas y la infraestructura asociada.
En una segunda etapa, el desarrollo avanzará sobre la zona norte del bloque, replicando inversiones y ampliando la capacidad operativa hasta alcanzar los niveles máximos proyectados.
Desde la compañía señalaron que el proyecto no solo permitirá incrementar la producción, sino también generar un impacto económico relevante en la región, especialmente en Rincón de los Sauces y en toda la zona norte neuquina, donde la actividad no convencional continúa consolidándose.
El ingreso al RIGI resulta clave para viabilizar la magnitud de la inversión, ya que el régimen ofrece beneficios fiscales, estabilidad normativa y condiciones que buscan atraer capitales de largo plazo al sector energético.
La apuesta de Pluspetrol se apoya además en su reciente expansión en el país. A fines de 2024, la empresa adquirió activos estratégicos de ExxonMobil en Vaca Muerta por más de USD 1.700 millones, lo que le permitió posicionarse como uno de los principales jugadores del shale argentino.
Entre los bloques incorporados se destacan Los Toldos I Sur, Los Toldos II Oeste, Pampa de las Yeguas y el propio Bajo del Choique–La Invernada, considerado uno de los desarrollos con mayor potencial dentro de la cuenca.
En paralelo, la compañía participa del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra de infraestructura clave para el futuro exportador del país. El oleoducto, de casi 600 kilómetros, conectará la producción de Neuquén con la costa de Río Negro y permitirá ampliar significativamente la capacidad de evacuación de crudo.
La primera etapa de VMOS, prevista para el tercer trimestre de 2026, habilitará el transporte de 190.000 barriles diarios. Con las ampliaciones proyectadas, la capacidad podría escalar hasta 690.000 barriles por día en fases posteriores.
Con este megaproyecto, Pluspetrol busca consolidar su posicionamiento en Vaca Muerta y transformarse en uno de los actores centrales del crecimiento energético argentino, en un contexto donde la producción no convencional se proyecta como eje de las exportaciones del país en la próxima década.
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