El Gobierno argentino logró postergar el tratamiento del proyecto Vaca Muerta Sur (VMOS) en el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, evitando que el organismo adoptara este año una resolución sobre el posible impacto del oleoducto y la terminal petrolera de Punta Colorada sobre Península Valdés, declarada Patrimonio Mundial desde 1999.
Durante la 48ª sesión del Comité, que se desarrolla en Busan, Corea del Sur, la Cancillería impulsó una estrategia diplomática que permitió aplazar el debate hasta la 49ª reunión del organismo, prevista entre el 27 de junio y el 7 de julio de 2027 en Estambul.
La postergación fue posible gracias a una moción presentada por Perú y respaldada por Jamaica, Senegal, Granada, Tanzania y Turquía, luego de que Argentina informara que había remitido nueva documentación técnica a mediados de julio, material que no pudo ser incorporado al proyecto de decisión elaborado por el Centro del Patrimonio Mundial y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
De esta manera, el Comité resolvió conceder un plazo adicional para que la Unesco y la UICN analicen esa información antes de emitir una posición definitiva sobre el proyecto energético.
El borrador de decisión elaborado por los organismos técnicos expresaba "preocupación" por los posibles impactos del oleoducto y de la terminal marítima de Punta Colorada, ubicada a unos 30 kilómetros de Península Valdés, especialmente sobre los ecosistemas marinos y costeros que sustentan el Valor Universal Excepcional del sitio.
Entre las principales observaciones, el documento señalaba que la información presentada por Argentina no permitía determinar si la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) había considerado de manera suficiente los efectos del incremento del tráfico marítimo, la contaminación acústica submarina, el riesgo de derrames de petróleo y otros posibles impactos sobre ballenas, delfines, aves marinas y el resto de la biodiversidad protegida.
Además, el proyecto de resolución solicitaba al Estado argentino suspender cualquier obra de construcción en curso vinculada al proyecto Vaca Muerta Sur hasta presentar una evaluación de impacto ajustada a las directrices específicas de la Convención del Patrimonio Mundial.
Sin embargo, esa resolución finalmente no fue votada. En su lugar, el Comité aceptó postergar el análisis para que los organismos técnicos puedan estudiar la documentación adicional enviada por Argentina y emitir una evaluación más completa durante la próxima sesión.
El nuevo cronograma le otorga al país plazo hasta 2027 para presentar la información requerida, mientras continúan las obras del oleoducto y de la terminal exportadora de Punta Colorada. Según el propio informe técnico de la Unesco, para cuando el Comité vuelva a tratar el caso la infraestructura podría encontrarse ya en funcionamiento.
El proyecto Vaca Muerta Sur, liderado por YPF junto a otras compañías del sector, prevé transportar petróleo desde la Cuenca Neuquina hasta una terminal de exportación sobre el Golfo San Matías, una obra considerada estratégica para ampliar la capacidad exportadora de crudo de Argentina.
Aunque el tratamiento quedó diferido, la Unesco mantendrá abierto el seguimiento sobre el estado de conservación de Península Valdés y evaluará en 2027 si la información presentada por Argentina demuestra que el desarrollo del proyecto puede realizarse sin afectar el Valor Universal Excepcional del sitio protegido.
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