Durante el trimestre, la compañía produjo 871.000 onzas de oro y 62.000 toneladas de cobre, lo que le permitió alcanzar ingresos por alrededor de 6.000 millones de dólares, consolidando uno de los períodos más sólidos de su historia reciente.
Ese desempeño operativo se tradujo en un flujo de caja operativo de 2.730 millones de dólares y un flujo de caja libre de 1.620 millones, confirmando la fortaleza financiera del grupo en un contexto de precios favorables de los metales.
En el balance anual, Barrick reportó ingresos por 16,96 mil millones de dólares, con un flujo de caja operativo de 7,69 mil millones y un flujo de caja libre de 3,87 mil millones, lo que implicó incrementos muy significativos frente a los resultados de 2024.
La producción total del año alcanzó las 3,26 millones de onzas de oro y 220.000 toneladas de cobre, cifras alineadas con la guía informada a comienzos del ejercicio y consistentes con el plan operativo trazado por la compañía.
“El trimestre marcó un récord en generación de caja, cumplimos con nuestras proyecciones de producción y ejecutamos de manera exitosa el plan operativo de 2025”, destacó Mark Hill, presidente y director ejecutivo de Barrick.
El ejecutivo remarcó además que, en el marco del proceso para avanzar hacia la salida a bolsa del negocio en Norteamérica, la compañía mantiene el foco en la eficiencia operativa, la seguridad y la disciplina en la ejecución.
Hill subrayó que la combinación de una cultura de colaboración y rigor operativo posiciona a Barrick en condiciones de sostener el impulso actual y seguir creando valor a partir de su cartera de activos de primer nivel durante 2026.
En cuanto a la operación en Argentina, el informe incluyó un detalle específico sobre el desempeño de la mina sanjuanina de oro Veladero, uno de los principales activos del grupo en el país.
Durante el cuarto trimestre, la producción de oro de Veladero fue levemente inferior a la del período previo, debido a una menor cantidad de onzas recuperables depositadas en la plataforma de lixiviación, en línea con la secuencia de minado planificada.
Sin embargo, el resultado anual superó el rango proyectado, impulsado por mayores volúmenes de onzas recuperables y por el aporte adicional de las fases iniciales de la instalación de lixiviación.
Los indicadores de costos de la mina se ubicaron por debajo de los rangos previstos, favorecidos por el mayor nivel de producción, pese al impacto de regalías más elevadas asociadas a un mayor precio realizado del oro.
En paralelo, la compañía avanzó con la Fase 8B de la plataforma de lixiviación, aprobada durante el tercer trimestre, cuyas actividades se desarrollaron conforme al cronograma establecido.
Al cierre de diciembre, la inversión acumulada en la Fase 8 ascendía a 90 millones de dólares, dentro de un proyecto con un costo de capital estimado de entre 250 y 260 millones, reforzando la estrategia de desarrollo gradual y flexible de Veladero.
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