El avance de Salta en el ranking exportador minero es resultado de una combinación de factores que incluyen la expansión de proyectos productivos, el fortalecimiento de la infraestructura logística y un contexto internacional que sostiene la demanda de minerales estratégicos.
Según los registros oficiales del comercio exterior, la canasta exportadora minera de la provincia mostró durante 2025 una matriz diversificada, con una fuerte competitividad en distintos segmentos, lo que permitió amortiguar la volatilidad de precios y sostener el volumen de envíos al exterior.
El oro se mantuvo como el principal producto de exportación minera de Salta, explicando el 64,3% del total exportado. Este mineral continúa siendo el pilar histórico de la actividad provincial y un generador clave de divisas, empleo y encadenamientos productivos en distintas regiones del territorio salteño.
En segundo lugar se ubicó el litio, que representó el 20,2% de las exportaciones mineras provinciales. El crecimiento de este mineral se vincula directamente con su rol estratégico en la transición energética global, impulsada por la expansión de los vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento de energía.
La presencia del litio en la canasta exportadora consolida a Salta como un actor relevante dentro del denominado “triángulo del litio”, aportando volumen, experiencia productiva y desarrollo tecnológico en un mercado de creciente competencia internacional.
Los boratos, por su parte, explicaron el 14,2% de las exportaciones mineras. Se trata de un producto histórico y distintivo de la minería salteña, con una fuerte tradición productiva y una inserción estable en nichos específicos del mercado global.
La diversificación de la oferta exportadora permitió a la provincia sostener un perfil competitivo, evitando una dependencia exclusiva de un solo mineral y fortaleciendo su capacidad de adaptación frente a cambios en la demanda internacional.
Desde el sector minero destacan que estos resultados no solo se explican por el volumen exportado, sino también por la capacidad de agregar valor, cumplir estándares internacionales y consolidar cadenas de proveedores locales que acompañan el desarrollo de los proyectos.
El crecimiento exportador también tuvo impacto en el empleo y en las economías regionales, con efectos positivos en localidades vinculadas a la actividad minera, tanto en la Puna como en otras zonas productivas de la provincia.
En el plano nacional, el desempeño de Salta refuerza el rol estratégico de la minería como uno de los motores del ingreso de divisas para la Argentina, en un contexto donde el país busca fortalecer su perfil exportador y reducir restricciones externas.
De cara a los próximos años, las perspectivas del sector minero salteño se mantienen positivas, apalancadas en nuevos proyectos, ampliaciones de capacidad y una demanda internacional que sigue poniendo el foco en minerales críticos para la transición energética.
Con estos indicadores, Salta consolida su lugar en el mapa minero argentino, combinando proyección internacional con anclaje territorial, y reafirma su papel como una provincia clave para el desarrollo productivo y exportador del país.
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