TGS busca cerrar un préstamo de US$ 1.400 millones para su megaproyecto de Vaca Muerta

TGS negocia US$ 1.400 millones con siete bancos para financiar su proyecto de NGL de US$ 3.000 millones. La iniciativa apunta a exportar US$ 1.200 millones anuales desde Vaca Muerta.

Transportadora de Gas del Sur (TGS) avanza en las negociaciones para cerrar un préstamo sindicado de hasta US$ 1.400 millones destinado a financiar parte de su megaproyecto de procesamiento y exportación de líquidos del gas natural provenientes de Vaca Muerta.

La iniciativa, denominada Proyecto NGL, contempla una inversión total cercana a los US$ 3.000 millones y tiene como objetivo recuperar propano, butano y gasolina natural del gas producido en la Cuenca Neuquina para posteriormente transportarlos hacia Bahía Blanca y exportarlos.

Las negociaciones involucran a JP Morgan, Santander, Citi, Itaú, Deutsche Bank, BBVA e ICBC. El objetivo es completar los contratos pendientes y avanzar con el cierre del financiamiento antes de finalizar el año.

El acuerdo podría ser anunciado a principios de diciembre, aunque todavía quedan instancias contractuales por completar. La decisión de avanzar con la inversión ya fue tomada y el cierre financiero transita por un proceso independiente.

Al esquema podría incorporarse la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), que presentó una propuesta de financiamiento por otros US$ 500 millones.

Ese crédito todavía deberá atravesar las correspondientes instancias de evaluación y aprobación, por lo que hasta el momento no representa un desembolso confirmado para el proyecto.

El financiamiento sindicado tendría un plazo de siete años, con tres años de gracia, período durante el cual se capitalizarían los intereses.

La estructura contemplaría alrededor de US$ 900 millones amortizables y otros US$ 500 millones con pago al vencimiento. Ese último tramo podría ser reemplazado eventualmente por el financiamiento de la DFC.

La propuesta estadounidense podría extender el plazo hasta 12 años en caso de ser finalmente aprobada, aportando una nueva fuente de financiamiento internacional para una de las principales inversiones de infraestructura vinculadas con Vaca Muerta.

Del total de US$ 3.000 millones previsto para el Proyecto NGL, aproximadamente US$ 1.000 millones serán destinados a transformar las instalaciones de TGS en Tratayén, Neuquén.

La planta dejará de estar orientada solamente al acondicionamiento del gas para incorporar capacidad de procesamiento y recuperar los componentes líquidos que actualmente forman parte de la corriente de gas natural.

Ese primer tramo de la inversión sería financiado con recursos propios de TGS, mientras que los restantes USD 2.000 millones estarán asociados principalmente con la construcción de la infraestructura necesaria para llevar los productos hasta los mercados internacionales.

El proyecto contempla un poliducto desde Neuquén hacia Bahía Blanca, una planta de fraccionamiento y nuevas instalaciones destinadas al almacenamiento y despacho de los líquidos en Puerto Galván.

Una vez operativo, el complejo podría generar aproximadamente US$ 1.200 millones anuales en exportaciones, mientras que la puesta en funcionamiento está proyectada para 2030.

Otro componente central será el abastecimiento de gas rico en líquidos. YPF, Pluspetrol y Chevron concentrarían más del 70% del suministro previsto, mientras que también participarían Tecpetrol, Vista, Pampa Energía y Shell.

Las productoras aportarán el gas y contratarán los servicios de procesamiento y transporte de TGS. El esquema comercial prevé contratos de largo plazo para respaldar la infraestructura.

Los acuerdos tendrían una duración de 15 años, con tarifas fijadas en dólares y compromisos de pago por la capacidad contratada incluso cuando esta no sea utilizada.

De esta manera, TGS percibirá ingresos por sus servicios de procesamiento y transporte, mientras que las compañías productoras conservarán la exposición a las variaciones internacionales de los precios del propano, butano y la gasolina natural.

La compañía también avanzó con la contratación y compra de equipos y servicios necesarios para ejecutar las obras, con participación de proveedores de Estados Unidos, Canadá y Argentina.

El desarrollo busca resolver uno de los desafíos asociados con el crecimiento de la producción gasífera de Vaca Muerta: acondicionar mayores volúmenes para su ingreso a los sistemas de transporte y, simultáneamente, recuperar componentes líquidos con mayor valor comercial.

Para estructurar la inversión, TGS dividió el proyecto en dos sociedades, actualmente controladas completamente por la compañía, con el objetivo de encuadrar sus diferentes componentes dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Una de ellas estará asociada con la infraestructura ubicada en Neuquén, mientras que la segunda comprenderá el transporte y las instalaciones destinadas a la exportación desde Bahía Blanca.

La construcción demandará aproximadamente cuatro años y las estimaciones contemplan la generación de alrededor de 4.000 puestos de trabajo directos y otros 15.000 indirectos.

Con el avance del financiamiento, TGS busca asegurar los recursos para desarrollar una infraestructura que permitirá agregar valor al gas de Vaca Muerta, ampliar la capacidad de procesamiento y generar alrededor de USD 1.200 millones anuales en nuevas exportaciones de NGL.

 

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