En el libro, el ex mandatario sostiene que el crecimiento de Vaca Muerta no fue fruto de la casualidad, sino el resultado de planificación estratégica, construcción de seguridad jurídica y acuerdos que permitieron atraer inversión nacional e internacional en un contexto económico complejo.
La obra inicia con un repaso geológico e histórico que explica cómo, bajo la meseta patagónica, se gestó una de las formaciones shale más importantes del mundo. Desde esa base técnica, se describe el proceso que transformó un potencial subterráneo en un proyecto productivo de escala global.
Uno de los ejes centrales del relato es la incorporación de la fractura hidráulica al país y el aprendizaje del modelo norteamericano. El viaje a Calgary y a Houston aparecen como momentos determinantes para adaptar la tecnología a la realidad neuquina.
Jorge Sapag también detalla la estrategia provincial que permitió articular a la provincia, la Nación y las empresas operadoras, generando un marco de previsibilidad que posibilitó escalar la producción de gas y petróleo no convencional en pocos años.
El protagonismo de YPF ocupa un lugar destacado en la narrativa pues en toda su historia jugó un papel central en las provincias y en los desarrollos. También se resalta la participación de empresas nacionales e internacionales que desde 2013 hasta hoy —incluida YPF— fueron adjudicatarias por parte del gobierno de la provincia del Neuquén de 51 concesiones para ser desarrolladas con técnicas no convencionales sobre 11.000 km² de superficie. En ese subsuelo, a 3.000 metros de profundidad, se encuentra la roca generadora denominada Vaca Muerta.
El compromiso de inversión en esas concesiones es de 215.000 millones de dólares, de los cuales ya se han invertido 60.000 millones. Actualmente producen más del 65% del petróleo y del gas de la República. Cada mes que pasa la producción supera a la del mes anterior y ya se han alcanzado todos los récords históricos de producción en la Argentina.
La publicación no elude los desafíos estructurales que acompañaron el crecimiento del yacimiento: infraestructura, logística, financiamiento y debate ambiental. En ese sentido, el autor expone los marcos regulatorios implementados y la importancia de garantizar controles ambientales y técnicos imprescindibles para sostener la licencia social.
Otro aspecto relevante es la reflexión sobre la llamada “maldición de los recursos”. Jorge Sapag advierte que la renta hidrocarburífera debe convertirse en desarrollo sostenible, empleo e infraestructura social (hospitales, escuelas, viviendas, conectividad, rutas), evitando la dependencia exclusiva de la actividad extractiva.
Más que una memoria de gestión, “Vaca Muerta. Tesoro y Faro para la Argentina” se presenta como una intervención en el debate actual sobre soberanía energética y futuro productivo. Jorge Sapag vuelve a poner en agenda la discusión estratégica sobre el rumbo de uno de los proyectos más trascendentes para Neuquén y el país. El libro ya está a la venta y será presentado en marzo y abril en Neuquén y en Buenos Aires.