Desde la zona de Sierra Grande, la infraestructura permitirá exportar al mundo los hidrocarburos producidos en la Cuenca Neuquina. “Es el gran camino que tenemos que construir para hacer la Argentina grande. Una Norpatagonia integrada”, afirmó Figueroa durante la recorrida.
La comitiva inspeccionó la playa de tanques en construcción, donde ya avanzan dos de los seis depósitos de almacenamiento proyectados. Cada tanque tendrá 82 metros de diámetro, 35 metros de altura y una capacidad de 120.000 metros cúbicos.
El proyecto contempla un oleoducto de más de 400 kilómetros que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica rionegrina, integrando estaciones clave como Allen, Chelforó y Santa Rosa, hasta desembocar en la terminal marítima sobre el Golfo San Matías.
La obra registra un 54% de avance total y se prevé su puesta en marcha hacia fines de este año con una capacidad inicial de transporte de entre 180.000 y 190.000 barriles diarios. En etapas posteriores alcanzará los 550.000 barriles por día y podría ampliarse hasta 700.000.
Weretilneck destacó que “Vaca Muerta pasa por suelo rionegrino para exportarse al mundo”, consolidando a la provincia como protagonista del nuevo mapa energético argentino.
El mandatario rionegrino subrayó que se trata de un punto de inflexión histórico para Sierra Grande y para la Patagonia, al señalar que por primera vez la región industrializa y exporta sus recursos desde su propio territorio.
El impacto en el empleo ya es significativo: más de 2.500 personas trabajan de manera directa en la obra y alrededor de 7.500 lo hacen en forma indirecta. Además, más de 500 trabajadores mejoraron su calificación profesional dentro del proyecto.
Según datos oficiales, más del 80% de los trabajadores son rionegrinos y ya se distribuyeron más de 120 millones de dólares en salarios en la provincia. También se superaron los 200 millones de dólares en contrataciones a empresas locales.
Durante la jornada también quedaron inauguradas las nuevas oficinas de VMOS en Sierra Grande, un espacio de más de 140 metros cuadrados que funcionará como base operativa local.
El CEO de VMOS, Gustavo Chaab, afirmó que la apertura de las oficinas refuerza el compromiso con la comunidad y aseguró que el objetivo es cumplir los plazos previstos pese a las condiciones climáticas y logísticas complejas.
Horacio Marín remarcó que VMOS es el primer gran proyecto privado de infraestructura energética de esta magnitud en la Argentina y uno de los más relevantes de América Latina por su esquema de financiamiento.
Se estima que el nuevo corredor exportador permitirá generar ingresos superiores a los 15.000 millones de dólares anuales en concepto de exportaciones, consolidando a la Norpatagonia como plataforma energética internacional.
Con la terminal de Punta Colorada como punto estratégico de salida al Atlántico, el proyecto VMOS marca el inicio de una nueva etapa productiva en la Patagonia, donde infraestructura, decisión política y articulación empresaria confluyen para ampliar la escala exportadora argentina.