Catamarca y Neuquén lideran la nueva ola de proyectos de energía renovable aprobados

El Gobierno nacional oficializó la incorporación de 23 nuevos proyectos de energías renovables al Registro Nacional de Proyectos de Generación de Energía Eléctrica de Fuente Renovable (Renper), con una potencia instalada total superior a 1700 MW. Entre las provincias con mayor protagonismo se encuentran Neuquén y Catamarca, que concentraron 9 de las iniciativas aprobadas.

La medida fue publicada en el Boletín Oficial por la Subsecretaría de Energía Eléctrica, dependiente del Ministerio de Economía, y constituye un paso regulatorio clave para la expansión del parque renovable argentino en el corto y mediano plazo. El Renper, creado en 2017, centraliza la inscripción de proyectos de generación, cogeneración y autogeneración con fuentes limpias conectados al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

La inscripción es condición indispensable para que los proyectos accedan a certificados de inclusión en el Régimen de Fomento, beneficios fiscales y prioridad de despacho en el sistema eléctrico. Sin embargo, este trámite no implica aún el inicio inmediato de la construcción, sino que habilita la posibilidad de avanzar en etapas posteriores.

En el caso de Neuquén, se aprobaron 5 proyectos, mientras que Catamarca obtuvo la habilitación para 4 emprendimientos, todos de tecnología solar. A la vez, se dio de baja a un proyecto en esa provincia, denominado Solar Andino, que estaba planificado en Santa María.

Entre los proyectos destacados en Catamarca se encuentran Amanecer VI, en Punta de Balasto, con 200 MW de potencia; La Aconquija, en Santa María, con 230 MW a cargo de Luz de Tres Picos; Ampajango, con 150 MW bajo la operadora Vipsa Energía; y Catamarca 11, en tierras calchaquíes, con 270 MW a cargo de Solar Energy.

Los proyectos aprobados completaron la documentación exigida durante el primer y segundo trimestre de 2025 y quedaron habilitados con efecto retroactivo al 1.º de julio, según lo establecido por la normativa. De esta manera, cumplen con los plazos de evaluación previstos en el régimen.

Medidos en conjunto, los 23 emprendimientos incorporados equivalen en potencia a más de tres centrales nucleares de Atucha I y, una vez en operación, podrían abastecer a más de 1,5 millones de hogares argentinos.

La expectativa oficial es que las inversiones vinculadas a estas iniciativas superen los US$ 1.500 millones, lo que redundaría en generación de empleo y en el desarrollo de encadenamientos productivos en las provincias participantes.

La apuesta por Neuquén se enmarca en la estrategia de diversificación de su matriz energética, históricamente centrada en la producción hidrocarburífera. La provincia suma así proyectos renovables que complementan su liderazgo en Vaca Muerta.

Catamarca, en tanto, afianza su perfil como una de las provincias con mayor potencial para el desarrollo de parques solares, por su ubicación geográfica y condiciones de radiación. Los proyectos recientemente aprobados refuerzan esa posición estratégica.

Especialistas del sector advierten que el éxito de la iniciativa dependerá de factores como la disponibilidad de financiamiento internacional, la estabilidad regulatoria y la evolución de la demanda eléctrica. Estos elementos serán determinantes para que los proyectos se conviertan en inversiones efectivas.

Con estas aprobaciones, el Gobierno busca consolidar el crecimiento sostenido de la participación de las energías renovables en la matriz eléctrica nacional, en línea con los compromisos de transición energética y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

La nueva ola de proyectos refleja el interés de inversores nacionales e internacionales por expandir la infraestructura energética limpia en Argentina y marca un hito en el camino hacia un sistema eléctrico más sustentable y diversificado.

El Gobierno destraba el proyecto de las represas de Santa Cruz y busca reactivar las obras

El Gobierno nacional avanzó en la resolución de controversias contractuales que se arrastraban desde hace años y que habían paralizado el desarrollo de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. La decisión fue tomada durante una reunión de directorio de Energía Argentina S.A. (Enarsa), donde se acordó encauzar los conflictos con las empresas contratistas para permitir la reanudación del proyecto.