Representantes de pequeñas y medianas empresas de Río Negro reclamaron que una parte del gas que será transportado por el futuro gasoducto Tratayén-San Antonio Oeste quede destinada al abastecimiento industrial y productivo de la provincia.
El planteo fue realizado durante la audiencia pública por la obra vinculada al proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL), donde empresarios rionegrinos propusieron aprovechar parte del recurso energético para fortalecer parques industriales y nuevas actividades económicas locales.
El encargado de exponer la posición del sector fue el ingeniero Guillermo Urdinez, integrante de la delegación rionegrina de ENAC (Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino), quien sostuvo que el aprovechamiento interno del gas no es incompatible con el perfil exportador del proyecto.
“Entendemos que no es contradictorio con el proyecto de exportación, pero creemos que los recursos, que además son propiedad de todos los rionegrinos, deben servir también para nuestro propio desarrollo”, afirmó Urdinez durante la audiencia pública.
El empresario explicó que el gasoducto tendrá capacidad para transportar alrededor de 28 millones de metros cúbicos diarios de gas atravesando Río Negro y muy cerca de parques industriales del Alto Valle, por lo que consideró estratégico reservar parte del suministro para actividades productivas provinciales.
En ese marco, propuso avanzar en una planificación energética de largo plazo que contemple la construcción de ramales de abastecimiento para áreas industriales y la creación de un fondo fiduciario financiado con regalías energéticas y mineras destinado a infraestructura.
Además, el referente empresario advirtió sobre la situación crítica que atraviesan actualmente las pequeñas y medianas empresas tanto en Río Negro como a nivel nacional.
“No podemos aceptar que teniendo semejante cantidad de recursos y capital humano haya un 50 por ciento de nuestros vecinos bajo la línea de pobreza”, sostuvo.
Urdinez señaló además que Río Negro posee recursos naturales, energía, tierras productivas y organismos científicos y tecnológicos de relevancia nacional como el INTA, el SENASA y el INVAP, aunque consideró que ese potencial todavía no se traduce en un desarrollo económico sostenido.
Durante su exposición también cuestionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que prioriza equipamiento importado y deja relegadas a las empresas nacionales y regionales vinculadas al entramado industrial y metalúrgico.
Según indicó el dirigente de ENAC, en Argentina ya cerraron alrededor de 25 mil PyMEs y otro 9% de las empresas estaría actualmente en riesgo de desaparición.
“Nunca en la historia del país ocurrió algo semejante, ni siquiera durante la pandemia”, expresó.
Finalmente, el sector empresario insistió en que al menos un 20% del gas destinado a exportación quede reservado para abastecer proyectos industriales y productivos dentro de Río Negro.
“El gas se convirtió en un bien estratégico y básico para nuestro desarrollo”, concluyó Urdinez durante la audiencia pública.