El empresario cubano-estadounidense Jorge Mas, presidente del grupo MasTec y uno de los propietarios del Inter Miami, concretó su desembarco en Argentina con la adjudicación de una de las obras energéticas más importantes de los próximos años: el gasoducto que unirá Vaca Muerta con Sierra Grande, una infraestructura estratégica para el desarrollo de las exportaciones de gas natural licuado (GNL).
La obra, valuada en aproximadamente 1.200 millones de dólares, será ejecutada por Pumpco —empresa perteneciente a MasTec— junto a la italiana Bonatti y la argentina Contreras Hermanos. El consorcio se impuso en la licitación a otra propuesta encabezada por Techint y tendrá a su cargo la construcción de un ducto de más de 500 kilómetros que conectará la producción de gas de la Cuenca Neuquina con la futura terminal de exportación sobre la costa atlántica de Río Negro.
El proyecto representa el ingreso formal de MasTec al mercado argentino, aunque los planes del grupo van mucho más allá del negocio del gas. Según publicó Forbes, la compañía analiza nuevas oportunidades de inversión en sectores estratégicos como minería, telecomunicaciones, infraestructura logística y energías renovables.
Con una fortuna estimada en 1.300 millones de dólares, Jorge Mas dirige una de las principales empresas de ingeniería e infraestructura de Estados Unidos. Bajo su conducción, MasTec expandió sus operaciones desde la construcción de gasoductos hacia proyectos de transmisión eléctrica, telecomunicaciones, energías renovables, infraestructura vial y servicios para la industria energética.
Aunque su nombre alcanzó notoriedad internacional por ser uno de los propietarios del Inter Miami, el club de la Major League Soccer (MLS) donde juega Lionel Messi, su actividad empresarial está enfocada en el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura en distintos países.
La adjudicación del gasoducto marca el primer paso de esa estrategia en Argentina. Además de la infraestructura vinculada al gas natural, el grupo observa con interés el crecimiento de la minería, especialmente los proyectos de litio y cobre que avanzan en distintas provincias y demandarán importantes inversiones en energía, transporte y logística.
Otro de los sectores bajo análisis es el de las telecomunicaciones. MasTec cuenta con una amplia trayectoria en el despliegue de redes de fibra óptica y tecnología 5G, un mercado que presenta oportunidades de expansión en Argentina a medida que avanza la modernización de la infraestructura digital.
La compañía también evalúa participar en proyectos de energías renovables que integren generación solar, eólica y gas natural, un modelo que ya desarrolla en Estados Unidos y que podría replicarse para abastecer tanto a complejos industriales como a emprendimientos vinculados a la transición energética.
La logística aparece como otro eje de crecimiento. La futura terminal portuaria de Sierra Grande, prevista para exportar GNL, podría convertirse en un polo para nuevas inversiones en infraestructura portuaria, transporte ferroviario y corredores logísticos destinados a mejorar la competitividad de las exportaciones energéticas y mineras del país.
La llegada de MasTec también incorpora un nuevo actor internacional al mercado argentino de infraestructura energética, históricamente dominado por grandes constructoras nacionales. La ejecución del gasoducto generará empleo directo e indirecto en Neuquén y Río Negro y acompañará el crecimiento de uno de los proyectos más relevantes para el futuro exportador de Vaca Muerta.
Para Jorge Mas, la construcción del gasoducto representa mucho más que un contrato de ingeniería. El objetivo es utilizar esta inversión como plataforma para consolidar una presencia de largo plazo en Argentina, desarrollando alianzas con empresas locales y participando en proyectos estratégicos vinculados con la energía, la minería, la infraestructura y la transformación productiva del país.
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