La posibilidad de movilizar otros US$ 10.000 millones de inversiones hacia el sector energético argentino fue uno de los principales interrogantes planteados durante el Panel de Líderes de Energyear Argentina 2026, realizado en Buenos Aires. El debate reunió a representantes del sector público y privado para analizar las condiciones necesarias para acelerar nuevos proyectos.
El panel estuvo integrado por María Tettamanti, secretaria de Energía de la Nación; Martín Genesio, presidente y CEO de AES Argentina; Bernardo Andrews, CEO de Genneia; Alejandro Quiroga López, de Enel Argentina; y Maximiliano Westen, de YPF. La conversación fue moderada por el periodista Eduardo Feinmann.
Uno de los ejes centrales fue determinar cuál es actualmente el principal obstáculo para transformar el potencial energético argentino en inversiones concretas. La discusión colocó a la previsibilidad regulatoria, la continuidad de las políticas y la reducción de la incertidumbre entre las principales condiciones señaladas para proyectos de largo plazo. Texto pegado
Tettamanti sostuvo durante el encuentro que el país necesita normas claras que otorguen previsibilidad a las inversiones y certeza a los proyectos, especialmente porque buena parte de la infraestructura energética requiere horizontes de recuperación que exceden los períodos de una administración.
La secretaria de Energía planteó además la orientación del Gobierno nacional hacia un mercado con señales de precios que reflejen los costos, subsidios residenciales focalizados y una mayor competencia dentro de los segmentos mayoristas. Se trata de la posición expuesta por la funcionaria durante el encuentro.
La infraestructura eléctrica ocupó otro lugar importante dentro de la discusión. El crecimiento de nuevos parques renovables y proyectos de almacenamiento requiere ampliar simultáneamente la capacidad de transmisión para evitar que las limitaciones de la red condicionen futuras inversiones.
Tettamanti señaló que el financiamiento de las ampliaciones de alta tensión debería relacionarse con los beneficiarios de cada proyecto y con hitos verificables de ejecución. Entre las obras identificadas como prioritarias aparecen Vivoratá-Abasto, Puerto Madryn-Choele Choel-Bahía Blanca y ampliaciones desde Mendoza hacia el norte del país.
Desde el sector privado, Genesio, Andrews y Quiroga vincularon las posibilidades de atraer capital con factores como la reducción del riesgo país, la estabilidad normativa y la continuidad de marcos regulatorios para las inversiones. Texto pegado
Otro de los puntos discutidos fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Los participantes señalaron la importancia que tiene para los inversores evaluar la estabilidad de los instrumentos regulatorios durante toda la vida de los proyectos, incluso cuando estos atraviesan distintos ciclos políticos. Texto pegado
El planteo empresarial no se concentró únicamente en reducir regulaciones. Durante el encuentro se remarcó la necesidad de disponer de reglas conocidas, contratos ejecutables y mecanismos de actualización que permitan calcular ingresos, costos y exposición cambiaria antes de comprometer capital. Texto pegado
La cuestión contractual también quedó vinculada directamente con el financiamiento. Los bancos requieren proyectos capaces de demostrar flujos previsibles y una distribución precisa de los riesgos de construcción, operación, moneda, contraparte y eventuales modificaciones regulatorias. Texto pegado
Esta discusión adquiere relevancia porque los activos energéticos pueden tener vidas útiles superiores a los 20 años, mientras que los contratos disponibles suelen presentar plazos considerablemente menores. Durante Energyear se indicó que los contratos térmicos tienden a rondar un año y los renovables se ubican habitualmente entre tres y cinco años. Texto pegado
El Panel de Líderes se desarrolló dentro de una agenda más amplia en la que también aparecieron el almacenamiento mediante baterías, la expansión de las redes y las alternativas para financiar infraestructura. Energyear Argentina se realizó el 16 y 17 de septiembre en el Faena Art Center de Buenos Aires. Texto pegado
Uno de los casos analizados fue AlmaSADI, que adjudicó 700,5 MW de almacenamiento distribuidos en 20 proyectos, después de recibir 235 ofertas por 8.338 MW. La diferencia entre ambos volúmenes mostró el interés existente, pero también la necesidad de transformar las adjudicaciones en proyectos financiados y operativos. Texto pegado
La discusión de los líderes dejó así planteada una cuestión que atraviesa a las distintas tecnologías: Argentina cuenta con recursos y proyectos energéticos, mientras que la concreción de nuevas inversiones dependerá también de la capacidad de ampliar infraestructura y ofrecer condiciones regulatorias, contractuales y financieras previsibles durante el desarrollo de los proyectos.
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