El acuerdo fue suscripto por trece firmas proveedoras clave del segmento no convencional: Halliburton, San Antonio Internacional, DLS Archer, Pason DGS, TSB, Oilfield & Production Services, Contreras Hermanos, Calfrac Well Services, Huinoil, Industrias Juan F. Secco, Milicic, Wenlen y Marbar. Estas compañías se integran a las operadoras que ya participaban como socias estratégicas.
La meta institucional del IVM es capacitar entre 2.000 y 3.000 personas por año en especialidades vinculadas a perforación, fractura hidráulica, producción, mantenimiento y tratamiento de crudo y gas, acompañando el crecimiento sostenido de Vaca Muerta y la demanda de perfiles técnicos cada vez más especializados.
La inscripción para el ciclo lectivo 2026 permanecerá abierta hasta el 21 de febrero a través del sitio oficial ivm.ar. La primera convocatoria contempla seis cursos operativos y un trayecto específico en seguridad operativa en yacimiento, un eje considerado crítico por las compañías del sector.
Las capacitaciones son gratuitas, tienen una duración de cuatro meses y combinan clases presenciales con prácticas intensivas. Los trayectos incluyen formación como operador en perforación, fractura, instrumentos, producción, mantenimiento mecánico y mantenimiento eléctrico, además del curso específico en seguridad operativa.
Las cursadas se dictarán en dos turnos —de 14 a 18 y de 18 a 22— y comenzarán el 9 de marzo, el 6 de abril y el 11 de mayo, según el curso elegido. Al finalizar, los estudiantes recibirán certificados que acreditan competencias técnicas y horas prácticas reconocidas por la industria, con aval del Consejo Provincial de Educación de Neuquén.
Para postularse es necesario contar con secundario completo o ciclo básico común aprobado, además de habilidades digitales básicas y conectividad para participar en instancias virtuales sincrónicas y asincrónicas, en línea con los estándares actuales de formación técnica híbrida.
Las clases se desarrollarán en la sede del Polo Tecnológico de Neuquén, un edificio de 2.625 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, equipado con simuladores de perforación, workover, fractura y wireline, además de laboratorios de química aplicada, automatización y control de procesos, y talleres de mantenimiento mecánico y eléctrico.
La formación incluye prácticas en un pozo escuela ubicado en Río Neuquén, diseñado para recrear condiciones operativas reales en un entorno controlado, reforzando los estándares de seguridad y excelencia operativa que exige el desarrollo no convencional.
Desde la entidad destacaron que la ampliación de la base societaria consolida un modelo de formación alineado con las necesidades concretas del mercado. La participación directa de las empresas permite ajustar contenidos, actualizar tecnologías y asegurar que los egresados cuenten con competencias aplicables desde el primer día en campo.
En un contexto de expansión sostenida del shale neuquino, la articulación entre operadoras, empresas de servicios y sistema educativo se posiciona como un factor clave para sostener la competitividad del upstream regional y fortalecer la empleabilidad local. El IVM busca así consolidarse como una plataforma estratégica para el ingreso y la actualización profesional dentro de la industria energética argentina.
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