La apertura del mercado eléctrico transformará la forma en que las distribuidoras se relacionan con sus usuarios y obligará a las compañías a competir por retener clientes en un escenario cada vez más dinámico. Así lo aseguró Gustavo Casaforte, CEO y fundador de Widergy, durante una entrevista con Martín Tardella, director de InfoEnergía, en la que analizó los desafíos que enfrenta la industria energética en América Latina.
Casaforte fundó Widergy en 2017, luego de una trayectoria de 15 años en Accenture, donde llegó a ocupar el cargo de socio. Actualmente, la empresa desarrolla plataformas tecnológicas para utilities y opera con más de 30 clientes en ocho países de Latinoamérica, brindando soluciones basadas en inteligencia artificial, Internet de las Cosas (IoT) y modelos SaaS.
El empresario explicó que la industria energética quedó rezagada respecto de sectores como la banca o las telecomunicaciones, que atravesaron profundas transformaciones impulsadas por la competencia y la digitalización. A su entender, ese proceso comienza ahora a acelerarse también en el mercado eléctrico.

"La industria de utilities siempre tuvo muchos puntos en común con la banca y las telecomunicaciones, pero se había quedado atrás. Hoy ese escenario está empezando a cambiar", afirmó.
Al recordar los inicios de Widergy, Casaforte destacó la importancia de validar las ideas antes de lanzarse a emprender y desestimó uno de los temores más frecuentes entre quienes buscan desarrollar un nuevo negocio.
"No hay que tener miedo de que te roben la idea. De la idea a la ejecución hay muchísimo camino por recorrer", sostuvo.
Uno de los conceptos que más enfatizó durante la entrevista fue la necesidad de fortalecer la educación energética. Consideró que, así como la educación financiera ganó protagonismo en los últimos años, todavía existe un importante déficit de conocimiento sobre cómo consumir y gestionar la energía.
Según explicó, consumidores mejor informados permiten construir relaciones más eficientes entre las empresas, los usuarios y las comunidades, generando beneficios para todos los actores del sistema.
Para ilustrar los desafíos de la liberalización, Casaforte puso como ejemplo el mercado español, donde el sector lleva más de dos décadas funcionando bajo un esquema abierto, aunque eso no necesariamente se tradujo en una mejor experiencia para los clientes.
El CEO recordó que España registró recientemente un récord histórico de cambio de comercializadoras y atribuyó ese fenómeno a que muchas empresas concentran sus esfuerzos en captar clientes, pero descuidan el acompañamiento posterior y la fidelización.
En América Latina, señaló, el proceso de apertura ya comenzó. Brasil avanza hacia la liberalización total del mercado eléctrico prevista para 2028, mientras que Chile, Colombia y Argentina también desarrollan esquemas de mayor competencia, aunque en el caso argentino todavía considera necesario resolver aspectos vinculados con los subsidios.
De cara al final de la década, Casaforte proyectó un escenario atravesado por dos grandes transformaciones: el ingreso de nuevos jugadores comerciales —como generadoras y empresas de otros sectores con grandes bases de clientes— y el avance de la electrificación, la movilidad eléctrica, la generación distribuida y el uso masivo de dispositivos inteligentes conectados.
Finalmente, planteó que Argentina necesita desarrollar un ecosistema de energytech mucho más sólido. Si bien destacó el potencial de Vaca Muerta y el crecimiento del sector energético, advirtió que todavía existen pocos emprendimientos tecnológicos especializados y alentó a los emprendedores a validar sus ideas, mantener el foco y construir equipos sólidos para aprovechar las oportunidades que ofrecerá la transformación energética de los próximos años.
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