El proyecto es desarrollado en la provincia de San Juan, a más de 4.000 metros de altura, y surge de la alianza entre BHP, la mayor minera global, y Lundin Mining, dos actores centrales del mercado internacional de metales.
Durante la reunión, los directivos ratificaron su intención de avanzar con la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), al que consideran una herramienta clave para otorgar previsibilidad jurídica y estabilidad fiscal a proyectos de muy largo plazo.
Vicuña integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, además de otros depósitos en etapa de exploración, conformando un distrito minero de escala global que posiciona a la Argentina como un actor relevante en el mercado internacional del cobre.
Las empresas solicitaron que el proyecto sea declarado Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo, lo que permitiría acelerar inversiones iniciales por unos US$2.000 millones en los primeros dos años, una vez aprobado el ingreso al RIGI.
De acuerdo con estimaciones preliminares, la inversión total comprometida podría alcanzar los US$15.000 millones, aunque el monto definitivo se irá confirmando a lo largo de 2026 en función de los estudios técnicos y de ingeniería.
En el primer trimestre del año, el consorcio presentará un informe técnico integrado que definirá el esquema operativo del proyecto, las campañas de perforación, la infraestructura requerida y los servicios asociados para su futura etapa de construcción.
Durante 2025, las compañías ya desembolsaron alrededor de US$ 400 millones en San Juan, duplicando el nivel de inversión del año anterior, y anticiparon que en 2026 ese monto podría volver a duplicarse.
Parte de esos fondos se destinaron a tareas preliminares como caminos de acceso, campamentos, perforaciones y contratación de proveedores, con fuerte participación de empresas locales, lo que comenzó a dinamizar la economía regional.
En el encuentro también se destacó la necesidad de continuar avanzando con reformas estructurales que permitan acelerar inversiones de gran escala, incluyendo la discusión sobre marcos normativos ambientales y sectoriales.
Desde el Gobierno se remarcó el rol del RIGI como instrumento para generar condiciones de estabilidad en proyectos de minería de gran porte, alineados con una estrategia de desarrollo productivo y generación de divisas.
Si bien el distrito Vicuña es un proyecto binacional que se extiende hacia Chile, las inversiones vinculadas al RIGI se concentrarán íntegramente en territorio argentino, reforzando el impacto económico local.
Con este avance, San Juan se consolida como uno de los principales polos de la minería metalífera del país, mientras el Gobierno nacional busca posicionar a la Argentina como un destino competitivo para inversiones mineras de clase mundial.
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