La decisión elimina uno de los principales obstáculos contractuales de la operación y allana el camino para que Vista concrete la adquisición de activos estratégicos en la Cuenca Neuquina, una transacción que ahora solo depende de la aprobación regulatoria en Chile.
Vista comunicó la novedad a la Comisión Nacional de Valores (CNV), detallando que la renuncia de Shell destraba una de las condiciones suspensivas clave del negocio, lo que permite avanzar hacia la etapa final del proceso.
Con este paso, Vista y su filial local podrán concretar la compra conjunta del 25,1% operativo del bloque Bandurria Sur y del 35% del área Bajo del Toro, dos activos considerados de alto potencial dentro del desarrollo no convencional de Vaca Muerta.
Ambas áreas presentan sinergias productivas y logísticas relevantes para la compañía, que viene consolidando su posición como uno de los principales operadores independientes de shale oil en la Argentina. La adquisición encaja dentro de una estrategia orientada a aumentar escala, eficiencia operativa y reservas en bloques de alto rendimiento.
Shell, con más de un siglo de presencia en el país, es actualmente la quinta productora de petróleo de la Argentina y la cuarta operadora en Vaca Muerta, detrás de YPF, Vista y Chevron. Su decisión de no ejercer la preferencia facilita una reorganización de activos en la cuenca.
A partir de ahora, la operación quedó sujeta únicamente a la autorización de las autoridades de competencia de Chile. El trámite se encuentra bajo análisis de la Fiscalía Nacional Económica, organismo encargado de evaluar el impacto del acuerdo en el mercado chileno, especialmente en relación con compromisos de exportación de crudo.
La documentación correspondiente fue presentada en febrero y, según informó Vista, el proceso avanza dentro de los plazos previstos. Si no surgen objeciones regulatorias, la empresa estima que el cierre definitivo podría concretarse durante el segundo semestre de 2026.
Desde la compañía señalaron que la incorporación de estos activos fortalecerá su posicionamiento en Vaca Muerta y contribuirá a sostener su crecimiento productivo en los próximos años, en un contexto de mayor competitividad y expansión de exportaciones.
El movimiento se inscribe en una dinámica más amplia de reconfiguración del mapa energético regional, donde las empresas buscan optimizar carteras, consolidar áreas estratégicas y capturar mayor valor en la formación shale más importante del país.
De concretarse, la operación marcará un nuevo capítulo en la consolidación de Vista como uno de los actores centrales del desarrollo no convencional argentino, con mayor participación operativa en bloques clave y un portafolio más robusto en la Cuenca Neuquina.
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