El enorme potencial de Vaca Muerta no garantiza por sí solo la generación de riqueza para Argentina. La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, planteó que para transformar los recursos hidrocarburíferos en producción y exportaciones será necesario sostener las inversiones, la estabilidad macroeconómica y reglas de juego previsibles.
Durante su participación en el AHK Forum 2026, organizado por la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana, la funcionaria resumió su postura con una definición: “No somos ricos por tener Vaca Muerta”.
Según explicó, desarrollar los recursos existentes requiere grandes cantidades de capital y consideró que herramientas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) están permitiendo avanzar con proyectos estratégicos.
El transporte de petróleo dejó de ser un cuello de botella
Uno de los puntos abordados fue la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento de la producción de la Cuenca Neuquina.
Tettamanti destacó el avance del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), desarrollado por un consorcio de compañías liderado por YPF, y la ampliación de la capacidad de Oldelval.
A partir de estas inversiones, sostuvo que el transporte de petróleo dejó de representar uno de los principales cuellos de botella para incrementar la producción de crudo de Vaca Muerta.
La mirada ahora está puesta en generar suficiente capacidad de evacuación y exportación para acompañar los niveles de producción proyectados para los próximos años.
El gas necesita mercados de exportación
Para el gas natural, el desafío es diferente. La secretaria señaló que Argentina alcanza consumos de alrededor de 160 millones de metros cúbicos diarios durante los períodos de mayor demanda, mientras que los recursos técnicamente recuperables de Vaca Muerta representarían aproximadamente 200 años de consumo a esos niveles.
Ante esa disponibilidad, consideró que será necesario desarrollar mercados internacionales y destacó los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) como una de las principales alternativas.
Entre las iniciativas mencionó el proyecto de Southern Energy en el Golfo San Matías y el desarrollo anunciado por YPF, que presentó su adhesión al RIGI.
La posibilidad de licuar el gas permitirá transportarlo por vía marítima y acceder a compradores internacionales, ampliando el mercado disponible para la producción neuquina.
Más capacidad para transportar gas
El abastecimiento interno también requerirá nuevas inversiones en infraestructura.
Tettamanti destacó una iniciativa privada de TGS que permitirá incorporar para el próximo invierno alrededor de 14 millones de metros cúbicos diarios adicionales de capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina hacia los centros de consumo.
También mencionó proyectos de TGN destinados a ampliar el sistema norte, con obras previstas hacia 2029.
La funcionaria vinculó parte de las actuales limitaciones con años en los que el sistema de gasoductos dejó de expandirse, situación que incrementó la necesidad de importar GNL durante los meses de mayor consumo.
Cambios en el mercado eléctrico
La exposición también abordó la reorganización del mercado eléctrico argentino.
Tettamanti señaló que la generación eléctrica debería funcionar bajo un esquema competitivo, mientras que el transporte y la distribución continuarán como actividades reguladas.
En ese marco, recordó las revisiones tarifarias completadas en mayo de 2025 y destacó la Resolución 400, mediante la cual el Gobierno estableció un período de transición hacia un mercado con mayor participación de contratos entre generadores y grandes usuarios.
La intención es que estos acuerdos privados contribuyan a movilizar nuevas inversiones en generación.
El ajuste tarifario continuará hasta octubre de 2027
En materia tarifaria, la secretaria explicó que el proceso de recomposición todavía no terminó.
El esquema contempla 30 cuotas que finalizarán en octubre de 2027, con actualizaciones mensuales por inflación.
Según explicó, el objetivo es evitar incrementos bruscos y, al mismo tiempo, mantener el valor real de las tarifas para generar previsibilidad en las empresas del sector.
Industrialización del gas
Otro de los temas abordados fue la posibilidad de utilizar parte del gas de Vaca Muerta para desarrollar nuevas actividades industriales dentro del país.
La postura planteada durante el encuentro fue que las decisiones sobre exportar una materia prima o procesarla localmente deberían depender principalmente de las condiciones del mercado y de la existencia de proyectos industriales competitivos.
Tettamanti anticipó, sin embargo, que parte del gas producido tendrá como destino la fabricación de urea, sumando una alternativa de industrialización al crecimiento previsto de las exportaciones.
El planteo general del Gobierno es que Vaca Muerta dispone de los recursos necesarios para incrementar fuertemente la producción, pero su transformación en ingresos, inversiones y exportaciones dependerá de la llegada de capital y de la construcción de infraestructura que permita llevar petróleo y gas hacia los mercados.
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