México atraviesa una etapa decisiva para definir el futuro de su sistema eléctrico, impulsada por el crecimiento de la demanda, la necesidad de atraer nuevas inversiones y los desafíos que presentan la infraestructura y el marco regulatorio.
En ese escenario, el país proyecta incorporar cerca de 32 GW de nueva capacidad eléctrica hacia 2030, de los cuales aproximadamente el 70% correspondería a fuentes renovables, según los objetivos anunciados por el Gobierno federal.
La expansión requerirá inversiones en generación, redes de transmisión y distribución, además de nuevas soluciones de almacenamiento capaces de acompañar la incorporación de fuentes renovables y garantizar la estabilidad del sistema eléctrico.
Estos desafíos estarán en el centro de Energyear México 2026, que se realizará el 4 y 5 de noviembre en el Sheraton Mexico City María Isabel, en Ciudad de México. El encuentro reunirá a representantes de empresas e instituciones para analizar las perspectivas del mercado energético.
Nuevas condiciones para las renovables
Uno de los puntos que atraviesa actualmente el mercado mexicano es el cambio en las condiciones económicas y regulatorias para desarrollar nuevos proyectos de generación renovable.
Los contratos mixtos adjudicados por la Comisión Federal de Electricidad durante 2026 se ubicaron en un rango estimado de entre 40 y 50 dólares por MWh, frente a los 17,77 dólares por MWh registrados en la última subasta eléctrica de largo plazo de 2017.
La diferencia responde a un nuevo modelo de contratación que incorpora componentes como almacenamiento energético, potencia y mayores exigencias técnicas y financieras.
En este escenario, la bancabilidad de los proyectos, la certidumbre regulatoria y el acceso a la infraestructura eléctrica aparecen entre los principales factores para captar el capital necesario para desarrollar nuevas inversiones.
Centros de datos y mayor demanda eléctrica
A las necesidades tradicionales del sistema se suma un crecimiento de la demanda vinculado con la expansión industrial, la electrificación y el desarrollo de centros de datos e inteligencia artificial.
Estos sectores incrementan la necesidad de disponer de un suministro eléctrico confiable y competitivo y agregan presión sobre las inversiones que México deberá realizar durante los próximos años.
El almacenamiento BESS gana protagonismo
El almacenamiento energético será otro de los principales temas de discusión. Los sistemas BESS aparecen como una herramienta para acompañar la incorporación de generación renovable y mejorar la capacidad del sistema para administrar la oferta y la demanda eléctrica.
Energyear México analizará también el futuro del mix energético, los nuevos proyectos solares, la evolución del Mercado Eléctrico Mayorista, la modernización de las redes, el nuevo marco regulatorio, las perspectivas de la energía eólica y los mecanismos de financiamiento disponibles para acelerar las inversiones.
Más de 600 referentes del sector
La edición 2026 espera reunir a más de 600 asistentes, 80 ponentes y 100 empresas, con una agenda compuesta por 15 paneles de debate durante las dos jornadas.
Entre las organizaciones y compañías confirmadas aparecen actores vinculados con generación renovable, tecnología, infraestructura y financiamiento, que analizarán los desafíos tecnológicos, financieros y regulatorios del mercado mexicano.
El encuentro también buscará fortalecer la vinculación entre desarrolladores, fabricantes, inversores, entidades financieras e instituciones, en momentos en que México necesita transformar sus objetivos de expansión eléctrica en proyectos capaces de obtener financiamiento y avanzar hacia su ejecución.
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