En Neuquén, la firma consolidó un modelo de soluciones diseñado para garantizar un abastecimiento seguro y continuo en sitios alejados de la red eléctrica, un desafío estructural en el marco de la expansión del shale. La disponibilidad de energía confiable se convirtió en un factor crítico para sostener operaciones industriales en locaciones remotas.
El crecimiento sostenido de Vaca Muerta, con desarrollos cada vez más intensivos en áreas donde la infraestructura eléctrica no siempre acompaña el ritmo de inversión, abrió una ventana de oportunidad para propuestas flexibles, eficientes y de rápida implementación. En ese contexto, Alter Energy, fundada hace más de una década por Matías Cicchitti, evolucionó su oferta técnica para responder a la nueva escala del mercado.
Desde la pandemia, la gestión comercial liderada por Guillermo Torres fortaleció el vínculo con clientes del segmento oil & gas y permitió ajustar la propuesta de valor a la dinámica regional, priorizando soluciones adaptadas a la realidad operativa de cada yacimiento.
En sus comienzos, la compañía instalaba sistemas solares básicos sin almacenamiento, orientados a cubrir demandas puntuales. Sin embargo, la evolución tecnológica y los requerimientos crecientes de continuidad energética impulsaron la incorporación progresiva de baterías, primero de plomo-ácido y luego de litio, mejorando sustancialmente la eficiencia y la autonomía de los sistemas.
La integración de almacenamiento permitió ofrecer soluciones híbridas que combinan paneles solares, bancos de baterías y grupos electrógenos convencionales. Este esquema optimiza el consumo de combustible, reduce emisiones y minimiza las paradas operativas, un aspecto clave en entornos donde cada hora de inactividad implica costos significativos.
El análisis de costos, el ahorro en logística de combustible y la previsibilidad del suministro forman parte central de cada proyecto. En zonas donde los generadores diésel son la única alternativa histórica, los sistemas híbridos se posicionan como una herramienta concreta para mejorar la competitividad y reducir riesgos operativos.
La limitada infraestructura eléctrica en determinadas áreas productivas generó una demanda creciente de este tipo de soluciones, especialmente entre empresas de perforación, servicios especiales y facilities. Frente a ese escenario, Alter Energy desarrolló esquemas modulares y escalables, capaces de adaptarse al crecimiento progresivo de las operaciones.
El diseño modular permite ampliar la capacidad instalada de manera gradual, acompañando la expansión de pads, campamentos o plantas de tratamiento sin necesidad de rediseñar completamente el sistema energético. Esta flexibilidad reduce tiempos de implementación y facilita la planificación de inversiones.
Desde la empresa destacan que la energía inmediata y confiable es hoy un diferencial competitivo en Vaca Muerta. La capacidad de desplegar soluciones autónomas en plazos acotados otorga a las operadoras y empresas de servicios mayor previsibilidad en sus cronogramas de trabajo.
Con foco en innovación tecnológica y adaptación al entorno no convencional, Alter Energy consolida así un modelo de negocio alineado con las necesidades del upstream neuquino, fortaleciendo su liderazgo en energía solar aplicada a zonas aisladas y aportando eficiencia energética a uno de los principales polos productivos del país.
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