La planta de General Motors ubicada en Alvear, Santa Fe, comenzó a operar con energía eléctrica 100% renovable, convirtiéndose en una de las primeras instalaciones de la automotriz en alcanzar anticipadamente uno de los principales objetivos ambientales de la compañía.
El anuncio se realizó en el marco del Día de la Industria Argentina y representa un adelanto de nueve años respecto del cronograma global de la empresa, que establecía alcanzar este objetivo recién en 2035.
La iniciativa forma parte del plan de sustentabilidad de General Motors, que busca lograr la neutralidad de carbono para 2040 en todas sus operaciones a nivel mundial.
El director de Manufactura de General Motors Argentina, Nicolás Busquets, destacó que el logro fue posible tras más de dos años de trabajo y remarcó que la transformación fortalece la eficiencia, la competitividad y la sustentabilidad de la planta.
El cambio es el resultado de un proceso iniciado a mediados de 2024, cuando el complejo industrial aún operaba dentro del mercado minorista de energía eléctrica, situación que limitaba el acceso a fuentes renovables.
Para concretar la transición, la compañía realizó inversiones destinadas al desarrollo de proveedores, la adecuación de subestaciones transformadoras y distintos proyectos de ingeniería que permitieron el ingreso al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
Ese paso resultó fundamental para contratar el suministro de electricidad proveniente íntegramente de fuentes renovables.
La planta de Alvear registra un consumo anual estimado de 26.990 MWh, energía que desde ahora será abastecida completamente mediante generación renovable.
Según las estimaciones de la empresa, esta transformación permitirá evitar la emisión de 9.117 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e) cada año.
La reducción de emisiones equivale aproximadamente al consumo anual de energía de más de 2.000 hogares argentinos, de acuerdo con los cálculos difundidos por la automotriz.
Con este avance, General Motors refuerza su estrategia global de descarbonización y se alinea con las crecientes exigencias internacionales en materia de sostenibilidad y transición energética.
La compañía considera que la incorporación de energías renovables constituye una herramienta clave para disminuir la huella ambiental de sus procesos industriales sin afectar la competitividad de su producción.
Además del impacto ambiental, el proyecto busca consolidar una operación más eficiente y preparada para responder a las nuevas demandas de la industria automotriz global.
Con la reconversión energética de su planta de Santa Fe, General Motors se posiciona entre las empresas industriales que aceleran la incorporación de energías limpias en Argentina y avanzan hacia procesos productivos con menores emisiones de gases de efecto invernadero.




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