Así lo confirmó el gobernador Alberto Weretilneck, quien subrayó la relevancia de esta traza en el esquema de infraestructura provincial. “La Ruta P9 no es un camino más. Es el acceso a una de las obras energéticas más importantes del país. Es desarrollo y trabajo para nuestra gente”, afirmó.
La obra forma parte de un paquete de inversiones viales que la Provincia financiará con recursos provenientes del Bono VMOS, obtenido a partir del acuerdo con las empresas petroleras que operan el oleoducto asociado al proyecto energético en la costa rionegrina.
La inversión prevista para la intervención sobre la Ruta Provincial 9 asciende a 3.251 millones de pesos, y apunta a mejorar de manera sustancial la transitabilidad y la seguridad vial en un tramo considerado clave para el crecimiento productivo de la región.
El corredor cumple una función estratégica al vincular la Ruta Nacional 3 con Punta Colorada, facilitando el movimiento de equipos, insumos y servicios necesarios para la construcción del oleoducto VMOS y otras actividades energéticas asociadas.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que la mejora de esta traza es indispensable para acompañar el aumento del tránsito pesado que se prevé durante las distintas etapas de ejecución del proyecto energético, así como para garantizar condiciones de circulación más seguras para trabajadores y vecinos.
Weretilneck remarcó que la política de infraestructura del gobierno provincial busca anticiparse a las demandas que genera el desarrollo energético. “Invertimos en rutas, servicios e infraestructura para que el desarrollo quede en la provincia y se traduzca en oportunidades concretas para nuestra comunidad”, sostuvo.
El proyecto técnico contempla el enripiado integral de la Ruta Provincial 9 en el tramo comprendido entre el empalme con la Ruta Nacional 3 y el acceso a Punta Colorada, con una extensión total de 28,1 kilómetros.
Entre los trabajos previstos se incluye el ensanche de la calzada hasta alcanzar un ancho de siete metros, lo que permitirá una circulación más fluida y segura, especialmente para el tránsito de camiones de gran porte.
La obra también contempla el movimiento de suelos, la ejecución de terraplenes y tareas de compactación especial en sectores puntuales, con el objetivo de mejorar la resistencia de la traza y su comportamiento frente a condiciones climáticas adversas.
Asimismo, se intervendrá sobre las alcantarillas existentes para optimizar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de deterioro del camino, un aspecto clave para la durabilidad de la infraestructura vial.
El plan incluye la colocación de señalización vertical con cartelería reflectiva y la instalación de defensas metálicas en sectores definidos del recorrido, medidas orientadas a reforzar la seguridad vial en todo el tramo.
Desde la Provincia destacaron que esta obra no solo tendrá impacto en la logística energética, sino que también mejorará la conectividad regional y las condiciones de circulación para las actividades productivas y turísticas de la zona.
Con el llamado a licitación previsto para febrero, el gobierno rionegrino avanza en la concreción de una infraestructura clave para sostener el crecimiento energético, consolidar inversiones y asegurar que los beneficios del desarrollo se traduzcan en empleo y actividad económica local.
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