El proyecto hidroeléctrico Corpus Christi volvió al centro del debate energético y ambiental en Misiones, casi tres décadas después del plebiscito provincial de 1996 que rechazó la construcción de una represa sobre el río Paraná.
La iniciativa es de carácter binacional entre Argentina y Paraguay y actualmente se encuentra en una etapa de prefactibilidad. La alternativa bajo análisis contempla el emplazamiento Pindo-í, en el municipio misionero de Corpus. La Comisión Mixta del Río Paraná (COMIP) mantiene actualmente al proyecto en esa instancia de evaluación.
El aprovechamiento fue estudiado con distintas configuraciones a lo largo de las últimas décadas. La documentación técnica contempla alternativas que llegaron hasta aproximadamente 3.500 MW de potencia, aunque presentaciones recientes de la COMIP describen una configuración de 2.880 MW.
El antecedente central se remonta a abril de 1996, cuando los habitantes de Misiones participaron de un plebiscito y se pronunciaron mayoritariamente contra el proyecto hidroeléctrico. La propia documentación histórica de la COMIP reconoce ese rechazo ciudadano.
A partir de aquella decisión quedó establecido un marco provincial que condiciona cualquier avance de una obra de estas características a la participación de la ciudadanía. Incluso la documentación actual de la COMIP señala que el desarrollo se encuentra “ad referendum” de los ciudadanos de Misiones.
En ese escenario comenzó a tomar fuerza durante 2026 la posibilidad de impulsar una nueva instancia de consulta. Sectores políticos plantean que las condiciones energéticas cambiaron respecto de las existentes hace tres décadas y consideran necesario volver a discutir el aprovechamiento.
El debate también reactivó los cuestionamientos de organizaciones ambientalistas, especialistas y sectores sociales, que advierten sobre los posibles efectos de una represa de esta magnitud sobre el río Paraná y la Selva Paranaense.
Entre las preocupaciones aparecen la inundación permanente de superficies, las modificaciones sobre ecosistemas ribereños, cambios en el transporte de sedimentos y posibles obstáculos para la migración de peces.
También existen diferencias respecto del alcance y actualidad de la información ambiental disponible. Los cuestionamientos apuntan a que una eventual decisión de avanzar debería estar precedida por nuevos estudios de impacto ambiental ajustados a las condiciones actuales.
Desde la COMIP sostienen que existe una extensa base de estudios técnicos y ambientales desarrollada durante décadas y que Pindo-í fue seleccionada entre diferentes alternativas analizadas. El organismo reconoce, al mismo tiempo, que el proyecto permanece en prefactibilidad y plantea continuar actualizando la información con participación ciudadana.
Durante 2026, el organismo profundizó la discusión pública mediante encuentros técnicos. En mayo participó de un conversatorio organizado en Posadas donde se presentaron características del proyecto, estudios ambientales y la posibilidad de una futura convocatoria a plebiscito.
La discusión adquiere especial sensibilidad por la biodiversidad existente en Misiones y por las posibles modificaciones territoriales que generaría un embalse sobre el Paraná. Especialistas consultados por Mongabay advirtieron particularmente sobre ecosistemas ribereños, peces, sedimentos y áreas protegidas.
Los promotores del proyecto, en cambio, destacan su potencial para incorporar generación hidroeléctrica renovable y gestionable, mejorar las condiciones de navegación y generar nuevas actividades económicas y turísticas. Esos beneficios forman parte de los objetivos presentados oficialmente por la COMIP.
La discusión, por lo tanto, todavía se encuentra lejos de una etapa constructiva. La propia información oficial define a Corpus Pindo-í como un proyecto en prefactibilidad, sujeto a estudios, actualizaciones técnicas y ambientales, decisiones institucionales y participación ciudadana.
Tres décadas después del rechazo expresado en las urnas, Corpus Christi vuelve así a la agenda energética de Misiones, esta vez con un debate que combina la necesidad de nueva generación eléctrica, la integración energética con Paraguay y los interrogantes sobre los impactos ambientales y sociales de una obra de gran escala.
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