La compañía fundada por Miguel Galuccio estudia aplicar el RIGI en los bloques Bandurria Norte y Águila Mora, además del área exploratoria Bajo del Toro, recientemente adquirida a la noruega Equinor.
El encuadre bajo el régimen podría mejorar la tasa de retorno de proyectos intensivos en capital, especialmente en un escenario de precios internacionales del crudo en torno a los 65 dólares por barril de Brent.
Bajo del Toro aparece como el activo con mayor potencial dentro del portafolio reciente. Una vez que las autoridades regulatorias de Chile aprueben la operación de compra —prevista antes de finalizar mayo—, Vista proyecta ampliar infraestructura y ductos para evacuar shale oil. Según Galuccio, con un Brent en esos niveles los activos incorporados podrían autofinanciarse.
En 2025, el 61% del volumen de petróleo comercializado por la compañía se destinó a exportación, con un total de 22,2 millones de barriles vendidos a paridad internacional. Esa operatoria generó ingresos superiores a los 1.400 millones de dólares y consolidó a Vista como el segundo productor de petróleo del país, detrás de YPF.
La empresa también es accionista del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), cuya entrada en operación está prevista para fines de 2026 y permitirá ampliar la capacidad de exportación desde la terminal en la provincia de Rio Negro.
En el último ejercicio, Vista invirtió 1.331 millones de dólares y perforó y conectó 74 nuevos pozos de shale oil. El costo promedio por pozo se ubicó en 12,1 millones de dólares.
La producción promedio anual alcanzó los 115.479 barriles equivalentes por día (boe/d), con un crecimiento del 66% interanual. En el cuarto trimestre, el bombeo trepó a 135.414 boe/d, un 59% más que en igual período del año anterior. La meta es superar los 140.000 boe/d antes de finalizar el trimestre en curso.
El crecimiento estuvo apalancado tanto en el desarrollo orgánico como en la adquisición del 50% del bloque La Amarga Chica a Petronas, operación cerrada en abril.
En términos financieros, los ingresos totales ascendieron a 2.444 millones de dólares, un 48% más que el año previo. El EBITDA ajustado alcanzó los 1.596 millones de dólares y la utilidad neta fue de 719 millones, frente a los 478 millones registrados en el ejercicio anterior.
Uno de los pilares de la estrategia fue la reducción de costos. El lifting cost promedio anual descendió a 4,4 dólares por barril equivalente y a 4,1 dólares en el cuarto trimestre. La compañía avanzó en eficiencia logística, optimización del abastecimiento de arena y mejoras tecnológicas en perforación y completación.
El costo por pozo, que fue de 12,1 millones de dólares en el segundo semestre de 2025, podría reducirse a 11,7 millones en 2026 si se consolidan las iniciativas en curso.
Para 2026, Vista proyecta alcanzar los 140.000 boe/d y ejecutar entre 80 y 90 nuevas conexiones de pozos, con un capex estimado de entre 1.500 y 1.600 millones de dólares, bajo un escenario de Brent en torno a los 65 dólares.
Con la posible incorporación al RIGI, la compañía busca fortalecer su perfil de inversión, mejorar retornos y acelerar el desarrollo de activos estratégicos en la Cuenca Neuquina, consolidando su posicionamiento en el shale argentino.
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