Vaca Muerta suma un proyecto de US$ 8.729 millones que apunta a producir 80.000 barriles diarios

YPF solicitó incorporar Bajo del Toro al RIGI, con una inversión estimada de US$ 8.729 millones. El proyecto prevé 440 pozos, 2.900 empleos directos y exportaciones por US$ 25.000 millones.

YPF presentó la solicitud para incorporar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) el proyecto Bajo del Toro, uno de sus nuevos desarrollos de petróleo no convencional en Vaca Muerta, con una inversión estimada de US$8.729 millones a lo largo de su ejecución.

La iniciativa comprende las áreas Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte, ubicadas en el sector norte de Vaca Muerta, y contempla el desarrollo a gran escala de petróleo shale acompañado por producción de gas asociado.

YPF posee una participación del 65% en las áreas y tiene a su cargo la operación, mientras que Vista Energy Argentina cuenta con el 35% restante.

El plan presentado contempla la perforación de 440 pozos durante la vida útil del proyecto, además de la infraestructura necesaria para procesar y transportar la creciente producción de petróleo y gas.

De acuerdo con las proyecciones de la compañía, Bajo del Toro podría alcanzar un plateau de aproximadamente 80.000 barriles de petróleo por día entre 2033 y 2040.

En ese mismo período se proyecta una producción de gas asociado cercana a los 3 millones de metros cúbicos diarios, ampliando el aporte energético del desarrollo.

Exportaciones por US$25.000 millones y 2.900 empleos

Uno de los principales impactos económicos proyectados estará relacionado con las exportaciones. YPF estimó que Bajo del Toro podría generar ventas externas por aproximadamente US$25.000 millones entre 2027 y 2055.

El desarrollo permitirá además avanzar sobre una de las zonas consideradas de mayor potencial dentro de Vaca Muerta, extendiendo la producción masiva hacia nuevos sectores de la formación no convencional.

La inversión no estará concentrada exclusivamente en la perforación de pozos. El proyecto requerirá desarrollar infraestructura destinada al tratamiento y evacuación del petróleo y el gas producidos en las dos áreas.

El crecimiento de Bajo del Toro implicará de esta manera nuevas necesidades de ductos, instalaciones de superficie y sistemas asociados al transporte de los hidrocarburos hacia la infraestructura troncal.

En materia laboral, la compañía proyectó que el emprendimiento generará aproximadamente 2.900 puestos de trabajo directos durante las etapas de construcción y producción.

La magnitud de la inversión también tendrá impacto sobre la cadena de proveedores de Vaca Muerta, debido a la demanda de servicios petroleros, equipos, transporte, construcción, mantenimiento y diferentes especialidades técnicas necesarias para desarrollar los 440 pozos previstos.

La solicitud presentada ante el RIGI constituye un paso para incorporar el proyecto al régimen destinado a grandes inversiones y acceder al marco de incentivos previsto para desarrollos de largo plazo.

Bajo del Toro se incorpora así a la estrategia de expansión de la producción no convencional de YPF, que busca aumentar la escala de sus operaciones y aprovechar la creciente infraestructura de transporte y exportación que se está desarrollando alrededor de Vaca Muerta.

Con una inversión estimada de US$ 8.729 millones, 440 pozos, un objetivo de 80.000 barriles diarios y exportaciones proyectadas por US$ 25.000 millones, Bajo del Toro aparece como uno de los proyectos de mayor escala previstos para la próxima etapa de crecimiento de Vaca Muerta.

 

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