Durante 2025, la compañía invirtió 4.477 millones de dólares, de los cuales el 72% se destinó al desarrollo no convencional, principalmente en Vaca Muerta. La producción de shale promedió los 165.000 barriles diarios, con un crecimiento interanual del 35%.
En diciembre, el bombeo alcanzó los 204.000 barriles por día, un 43% más que en el mismo mes de 2024 y por encima de la meta anual prevista. Actualmente, el shale oil representa el 70% del total de la producción de petróleo de la compañía.
La combinación entre la expansión no convencional y la salida progresiva de campos maduros permitió reducir el costo unitario de extracción un 44% en el cuarto trimestre de 2025 frente al mismo período del año anterior. Este recorte consolidó el cambio estructural del portfolio hacia activos de mayor productividad.
En materia de reservas, las shale P1 en Vaca Muerta alcanzaron los 1.128 millones de barriles equivalentes, con un crecimiento interanual del 32%. Representan hoy el 88% del total de reservas de la empresa. La tasa de reemplazo fue de 3,2 veces, lo que implica que YPF incorporó más del triple de reservas respecto de lo extraído durante el año.
En el segmento downstream, las ventas de combustibles crecieron 3% interanual y las refinerías registraron niveles récord de procesamiento en el último trimestre, con mejora de márgenes. La compañía también avanzó en su transformación digital con la inauguración de siete Real Time Intelligent Centers (RTICs), centros de monitoreo en tiempo real para optimizar la operación y reducir desvíos productivos.
En paralelo, YPF profundizó el manejo activo de su portfolio mediante la venta de activos no estratégicos, entre ellos su participación en Profertil y el yacimiento convencional Manantiales Behr, operaciones que superaron los 1.000 millones de dólares.
En enero de 2026, la petrolera firmó un acuerdo de intercambio de activos con Pluspetrol para adquirir el 50% adicional de tres áreas clave del proyecto Argentina LNG —Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y Las Tacanas— y ampliar su participación en Bandurria Sur, Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte.
En febrero de 2026, YPF suscribió junto a Eni y XRG un Acuerdo de Desarrollo Conjunto (JDA) vinculante para avanzar en el proyecto Argentina LNG, que proyecta una capacidad de 12 millones de toneladas por año.
En el plano financiero, la compañía obtuvo 3.700 millones de dólares de financiamiento para sostener su plan de inversiones en Vaca Muerta. Además, en noviembre de 2025 se adhirió al plan de facilidades de pago de ARCA para regularizar deudas vinculadas a la actualización de quebrantos del Impuesto a las Ganancias, con impacto contable pero efecto prácticamente neutro en el flujo de caja.
Con estos resultados, YPF consolida su giro estratégico hacia el no convencional, reduce su exposición a activos maduros y avanza en la integración vertical del negocio del GNL. En un escenario internacional desafiante, la compañía apuesta a que el crecimiento del shale y la eficiencia operativa continúen impulsando los resultados en 2026, con Vaca Muerta como eje central del negocio energético argentino.
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