El parque, desarrollado por Genneia, implica una inversión cercana a los 180 millones de dólares y se integra al sistema eléctrico a través del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), abasteciendo a clientes privados con energía limpia, competitiva y de origen sustentable.
Ubicado en el departamento de San Rafael, el complejo cuenta con unos 400.000 paneles solares instalados sobre un predio de aproximadamente 500 hectáreas. Su producción equivale al consumo eléctrico de alrededor de 135.000 hogares y aporta de manera concreta a la diversificación de la matriz energética mendocina, reduciendo la dependencia de fuentes tradicionales.
Desde el gobierno provincial destacaron el impacto estratégico del proyecto. La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, señaló que la entrada en operación anticipada “expresa con claridad el rumbo que viene consolidando Mendoza en materia energética, con inversiones concretas, infraestructura moderna y un enfoque sostenido en el desarrollo sostenible”, y subrayó que la provincia ofrece previsibilidad y condiciones técnicas favorables para este tipo de iniciativas.
Por parte de la empresa desarrolladora, el director ejecutivo de Genneia, Bernardo Andrews, afirmó que el proyecto representa un paso clave dentro de su plan de crecimiento y demuestra que es posible llevar adelante infraestructura energética de gran escala con impacto positivo tanto ambiental como económico, acompañando la demanda creciente de la industria.
Durante la etapa de construcción, el Parque Solar San Rafael generó empleo para más de 300 trabajadores, con un impacto directo en la economía local y en la cadena de proveedores regionales, fortaleciendo el entramado productivo del sur mendocino.
Este emprendimiento se suma a una cartera de desarrollos que posicionan a Mendoza como la provincia con mayor cantidad de proyectos solares privados del país. Entre ellos se destacan el Parque Solar Anchoris, también operado por Genneia, con 180 MW de potencia instalada; el Parque Solar Aconcagua, en Luján de Cuyo, desarrollado por Tango Energy junto a Emesa; y el Parque Solar Malargüe, con 90 MW de capacidad.
Además, avanzan proyectos de gran escala como El Quemado, impulsado por YPF Luz junto a Emesa, con una potencia proyectada de 305 MW, y experiencias de generación distribuida y cooperativa como Coperote I, desarrollado por la Federación de Cooperativas Eléctricas del Nuevo Cuyo.
En conjunto, estos desarrollos permiten proyectar que hacia 2026 Mendoza alcanzará unos 700 MW solares instalados y contará con más de 1.000 MW adicionales en cartera, consolidando un modelo de planificación energética sostenida y una transición ordenada hacia fuentes renovables que fortalecen la competitividad, la inversión y el cuidado ambiental.
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