El estudio se publica en un contexto atravesado por la discusión legislativa sobre la Ley de Glaciares y por la redefinición de la agenda económica nacional, factores que, según la consultora, inciden de manera directa en las decisiones de inversión de largo plazo que caracterizan a la actividad minera.
De acuerdo con el informe, en 2025 la minería alcanzó un récord histórico de exportaciones superiores a los 6.000 millones de dólares, lo que representa un crecimiento acumulado del 70% en los últimos diez años. Aun así, INVECQ advierte que la Argentina continúa muy lejos de aprovechar plenamente su potencial geológico.
La consultora remarca que, pese al crecimiento reciente, la minería explicó apenas el 7% de las exportaciones totales del país el año pasado y menos del 1% del Producto Bruto Interno. Este contraste resulta significativo si se tiene en cuenta que la Argentina concentra una porción relevante de los recursos minerales a nivel global.
En términos de desarrollo de proyectos, el informe identifica una brecha estructural. El país cuenta con 310 iniciativas mineras metalíferas, pero solo 26 se encuentran en etapa de producción. Si se analizan minerales clave como litio, cobre, oro y plata, apenas el 11% de los proyectos está en fases avanzadas, lo que limita el impacto económico del sector.
Uno de los capítulos centrales del análisis está dedicado al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Según INVECQ, los proyectos aprobados bajo este esquema suman inversiones por 16.722 millones de dólares, de los cuales más de 6.000 millones corresponden a iniciativas mineras, a lo que se agregan otros proyectos en evaluación que podrían elevar ese monto en forma significativa.
El impacto territorial de la minería también ocupa un lugar destacado en el informe. Provincias como Santa Cruz y San Juan concentran cerca del 70% de las exportaciones mineras del país. En 2025, Santa Cruz lideró el ranking con ventas externas por 2.104 millones de dólares, mientras que San Juan aportó 1.612 millones.
INVECQ identifica al cobre como la gran apuesta pendiente de la minería argentina. Mientras países como Chile y Perú consolidaron su estabilidad macroeconómica en parte a partir de este mineral, la producción local sigue siendo marginal, a pesar del crecimiento sostenido de la demanda global vinculada a la transición energética y la electrificación.
Bajo un escenario de mayor previsibilidad regulatoria y reglas de largo plazo, la consultora proyecta que las exportaciones mineras podrían superar los 15.000 millones de dólares anuales hacia 2030 y acercarse a los 18.000 o 19.000 millones hacia 2035, con el cobre como principal impulsor de ese salto.
En materia de empleo, el informe señala que la minería genera actualmente más de 120.000 puestos de trabajo directos e indirectos, con niveles de informalidad casi inexistentes y salarios que cuadruplican el promedio del empleo privado formal. Sin embargo, la expansión asociada a grandes proyectos de cobre permanece virtualmente detenida.
Las regiones donde se localizan estos desarrollos, como la Cordillera, la Puna y la Meseta Patagónica, presentan baja densidad poblacional y escasas alternativas productivas. En ese contexto, INVECQ considera que la minería puede convertirse en una herramienta clave para impulsar proveedores locales, infraestructura, capacitación técnica y arraigo territorial.
El informe sostiene que el despegue sostenido del sector depende de cuatro pilares: estabilidad macroeconómica, continuidad del RIGI, un rol activo de las provincias y mayor certidumbre jurídica. En este último punto, la consultora advierte que la aplicación imprecisa de algunos criterios de la Ley de Glaciares generó judicialización y demoras en inversiones estratégicas.
Como conclusión, INVECQ afirma que la minería argentina enfrenta una oportunidad histórica en un escenario de demanda global en expansión, pero subraya que transformar ese potencial en crecimiento sostenido requerirá estabilidad económica, calidad institucional y un marco legal que combine previsibilidad, control ambiental y apertura al comercio internacional.
Tu opinión enriquece este artículo: