Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, aseguró que la petrolera estatal se encamina a cerrar 2026 con una producción de 250.000 barriles diarios de petróleo en Vaca Muerta, consolidando el crecimiento de la compañía en la formación no convencional más importante del país.
Durante su participación en la Conferencia ARPEL 2026, realizada en la Ciudad de Buenos Aires, el ejecutivo destacó que la estrategia de YPF está enfocada en acelerar el desarrollo de los recursos shale y posicionar a Argentina como uno de los principales jugadores energéticos del mundo.
Marín adelantó además que la compañía presentará en abril de 2027 una actualización de su plan estratégico de largo plazo ante inversores internacionales y aseguró que las metas productivas previstas “van a sorprender” al mercado.
El directivo explicó que el crecimiento estará respaldado por una fuerte expansión de la actividad de perforación, con 19 equipos operativos hacia fines de este año y la expectativa de superar los 25 equipos en las próximas etapas de desarrollo.
Según señaló, YPF reorganizó sus unidades de negocio para concentrar recursos en petróleo, gas, GNL, exploración y nuevas áreas productivas, con el objetivo de maximizar el valor de Vaca Muerta para el país y para los accionistas de la compañía.
Uno de los aspectos destacados por Marín fue el crecimiento del gas asociado que acompaña la producción petrolera. El ejecutivo indicó que los volúmenes obtenidos en varios yacimientos están superando las estimaciones iniciales realizadas por los equipos técnicos.
A su entender, esa mayor disponibilidad de gas permitirá reducir costos energéticos y consolidar a Argentina como uno de los países con la energía más competitiva del mundo durante las próximas décadas.
En ese contexto, sostuvo que el desafío será aprovechar ese recurso para impulsar nuevas inversiones industriales, especialmente en proyectos petroquímicos que permitan agregar valor al gas producido en Vaca Muerta.
Marín también valoró la llegada de nuevas compañías internacionales a la cuenca neuquina, al considerar que aportan experiencia, innovación tecnológica y nuevas miradas para ampliar las fronteras productivas del desarrollo no convencional.
El ejecutivo remarcó que el crecimiento de Vaca Muerta debe apoyarse en un ecosistema amplio de empresas y no depender exclusivamente de una sola operadora, favoreciendo así la multiplicación de inversiones y la generación de actividad económica.
En paralelo, el presidente de YPF manifestó preocupación por el conflicto en Medio Oriente debido a su posible impacto sobre el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la obra de infraestructura más importante para las futuras exportaciones petroleras argentinas.
La principal inquietud está vinculada a las dos monoboyas que se construyen en Emiratos Árabes Unidos y que serán fundamentales para operar la terminal exportadora de Punta Colorada, en la costa de Río Negro. El equipamiento deberá atravesar una de las zonas marítimas más sensibles del planeta para llegar a Argentina.
Las monoboyas permitirán cargar buques de gran porte con petróleo proveniente de Vaca Muerta, convirtiéndose en piezas estratégicas para el funcionamiento del sistema exportador diseñado para abastecer mercados internacionales.
El proyecto VMOS contempla una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares y es impulsado por YPF junto a Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron, Shell y Tecpetrol. La obra incluye un oleoducto de 437 kilómetros entre Neuquén y Punta Colorada, estaciones de bombeo, tanques de almacenamiento y una terminal marítima de gran escala.
La información surge de exposiciones realizadas por Horacio Marín durante la Conferencia ARPEL 2026 y de datos vinculados al avance del proyecto Vaca Muerta Oil Sur, considerado una de las principales obras energéticas de Argentina para potenciar las exportaciones de petróleo de Vaca Muerta.
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