El CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, aseguró que la compañía atraviesa un “momento histórico” tras alcanzar el mayor nivel de producción desde 1923, y adelantó que el objetivo es duplicar ese volumen en los próximos tres años como parte de una nueva etapa de crecimiento.
A través de una publicación en LinkedIn, el directivo señaló que este hito no representa un punto de llegada, sino el inicio de una nueva escala para la petrolera y para el desarrollo energético del país, con eje en la expansión de Vaca Muerta.
En ese marco, Marín explicó que la meta central del Plan 4x4 es que la Argentina supere los 30.000 millones de dólares en exportaciones energéticas hacia 2031, consolidando al sector como uno de los principales motores de la economía.
El ejecutivo remarcó que la actividad ya muestra señales concretas de ese crecimiento, con YPF posicionada como el principal actor del sistema energético argentino y liderando el desarrollo de hidrocarburos no convencionales.
Según indicó, el país está ingresando en una etapa de expansión que difícilmente vuelva a repetirse, salvo en escenarios de gran escala como los desarrollos offshore, lo que marca la magnitud del proceso en marcha.
En ese sentido, destacó que el nivel de inversión proyectado en oil & gas será “sin precedentes”, con el objetivo de alcanzar nuevos picos de producción en los próximos años.
El foco principal de ese crecimiento estará en la provincia de Neuquén y, particularmente, en Vaca Muerta, que continúa consolidándose como uno de los principales polos de desarrollo energético a nivel global.
Marín estimó que las inversiones en la cuenca podrían alcanzar los 130.000 millones de dólares en los próximos cuatro a cinco años, impulsadas por condiciones de mercado favorables y un contexto de alta demanda energética.
El directivo subrayó que cuando existen reglas claras y previsibilidad, el sector energético responde con crecimiento, expansión y generación de valor, tanto para las empresas como para el país.
En esa línea, planteó que el desafío ahora es sostener esas condiciones para consolidar el proceso de desarrollo y transformar el crecimiento productivo en impacto económico real.
El objetivo de fondo es que la expansión energética se traduzca en generación de divisas, empleo y desarrollo regional, con un fuerte efecto multiplicador sobre la economía argentina.
La proyección exportadora aparece como uno de los ejes centrales, en un contexto donde la Argentina busca posicionarse como proveedor confiable de energía en los mercados internacionales.
El crecimiento de la producción, sin embargo, también plantea desafíos en materia de infraestructura, especialmente en transporte y logística, que serán clave para sostener el ritmo de expansión.
En este escenario, YPF se posiciona como actor central en la transformación del sector energético, liderando inversiones y proyectos que apuntan a escalar la producción y fortalecer el perfil exportador del país.
“El momento de avanzar es ahora”, sintetizó Marín, al señalar que la oportunidad energética de la Argentina requiere continuidad en las políticas y condiciones que permitan consolidar este ciclo de crecimiento.
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