El gas de Vaca Muerta volvió a cruzar la frontera hacia Brasil tras la reactivación de envíos de prueba por el Gasoducto del Mercosur, en una operación que no registraba movimientos desde 2021. La iniciativa fue liderada por TotalEnergies en conjunto con el grupo brasileño J&F y marca un paso clave en la reconfiguración del mapa energético regional.
El envío tuvo como destino la central termoeléctrica de Uruguaiana, en el estado de Río Grande do Sul, y se planteó como un ensayo técnico para evaluar el estado operativo de la infraestructura. La prueba permitió verificar el funcionamiento integral del sistema, incluyendo válvulas, estaciones de compresión y el trazado que conecta la localidad entrerriana de Aldea Brasilera con el sur de Brasil.
Este tipo de testeos es una instancia previa indispensable para habilitar exportaciones en firme. La reactivación del ducto cobra relevancia en un contexto donde el suministro de gas desde Bolivia muestra una tendencia decreciente, lo que abre una ventana de oportunidad para el gas no convencional argentino.
Las tareas de evaluación técnica están siendo coordinadas por Petrobras y Ámbar Energía, que deberán determinar si el sistema está en condiciones de operar de manera sostenida. El Gasoducto del Mercosur, inaugurado a fines de los años 90, cuenta con una capacidad de transporte de hasta 15 millones de metros cúbicos diarios.
Durante esta etapa inicial, el abastecimiento se concentra en la central de Uruguaiana, que demanda hasta 2,8 millones de metros cúbicos diarios cuando opera a plena capacidad. Sin embargo, el potencial del proyecto va más allá, ya que podría extender el suministro hacia polos industriales de mayor escala como Porto Alegre y San Pablo.
Para alcanzar ese objetivo, será necesaria una expansión de la red en territorio brasileño, con obras estimadas en más de 500 kilómetros adicionales. Este desarrollo permitiría consolidar una integración energética más profunda entre ambos países.
El movimiento se enmarca en una estrategia bilateral orientada a diversificar fuentes de abastecimiento y fortalecer la seguridad energética en la región. En ese esquema, Vaca Muerta se posiciona como un proveedor competitivo, con capacidad de abastecer tanto la demanda interna como mercados externos.
La reactivación del Gasoducto del Mercosur no solo implica un avance técnico, sino también un paso concreto hacia la consolidación de Argentina como exportador de gas a escala regional, en un escenario donde la demanda de energía continúa en crecimiento y los flujos tradicionales comienzan a reconfigurarse.
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