Aconcagua Energía acelera y se posiciona como el sexto mayor productor de crudo convencional en Argentina

La petrolera Aconcagua Energía, fundada en 2015 por dos ex-YPF, ha experimentado un notable crecimiento en la extracción de crudo y gas durante el tercer trimestre del año en curso. Con aumentos del 253% y 2107%, respectivamente, en comparación con el mismo período del año anterior, la compañía se ha consolidado como el sexto productor de petróleo convencional en Argentina, alcanzando una producción diaria de 13.575 barriles equivalentes.

Durante este trimestre, las ventas de Aconcagua ascendieron au$s 34 millones, registrando un impresionante aumento del 577% en comparación con el mismo trimestre del año anterior, gracias a mejoras significativas en los niveles de producción. Este rendimiento se suma a las ventas acumuladas hasta septiembre de 2023, que alcanzaron los U$S 95 millones, marcando un aumento del 489% en comparación con el mismo período de 2022, según los datos presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) por los fundadores de la empresa, Diego Trabucco y Javier Basso.


El informe financiero detalla que el EBITDA ajustado del tercer trimestre alcanzó los u$ 10 millones, experimentando un incremento del 699% respecto al mismo período en 2022. Además, en el acumulado del año, el EBITDA ajustado alcanzó au$s 30 millones, representando un aumento del 593% en comparación con el mismo lapso del año anterior.

Aconcagua Energía ha obtenido mejoras en su calificación por parte de agencias como Fix SCR y Moodys Argentina, resultado del crecimiento sostenido y profesional de la empresa. Desde su inicio en 2016, la compañía ha demostrado un crecimiento constante en la producción de petróleo y gas, reservas, generación de energía, ventas e ingresos, consolidando su presencia tanto en el mercado interno como externo.

La empresa ha realizado inversiones significativas, alcanzando los US$ 81 millones al cierre del tercer trimestre, superando el plan inicial en un 22,7%. Aunque inicialmente se planifican inversiones por US$ 66 millones, la empresa ha adelantado actividades, anticipando un diseño anual que se espera alcanzar los US$ 100 millones, superando así las expectativas iniciales.

El acuerdo estratégico cerrado con Vista en febrero de este año, valorado en US$ 400 millones, permitió a Aconcagua asumir la operación de diversas concesiones en la cuenca Neuquina, fortaleciendo su posición en el mercado. Este acuerdo incluye la operación de concesiones clave como Entre Lomas, Jarilla Quemada, Charco del Palenque, Jagüel de los Machos y 25 de mayo-Medanito SE, además de las concesiones de transporte de gas y midstream de petróleo crudo.

Con un crecimiento interanual del personal propio y know-how superior al 100%, Aconcagua Energía demuestra su compromiso con el desarrollo sostenido y profesional de la compañía.

Tu opinión enriquece este artículo:

¿Transición energética o seguridad primero? El dilema que define la próxima década

(Por: Ing. Guillermo F. Devereux) ¿Puede el mundo acelerar la transición energética sin sacrificar seguridad, crecimiento y cohesión social? Esta es la pregunta de fondo que recorre The 2026 Energy Security Scenarios: Challenges to the transition, el último informe de escenarios de Shell, que propone una lectura cruda y realista del sistema energético global en un contexto de fragmentación geopolítica, disrupción tecnológica y presión climática creciente.

Dapsa selló un acuerdo estratégico con Chevron para expandir su red de estaciones de servicio a la región

El negocio downstream de la región sumó un movimiento de alto impacto con la firma de un acuerdo estratégico entre Destilería Argentina de Petróleo (DAPSA) y la petrolera estadounidense Chevron. El convenio apunta a expandir la red de estaciones de servicio de la compañía argentina más allá de las fronteras nacionales y a consolidar una plataforma regional de comercialización de combustibles y lubricantes.

Vaca Muerta frente al nuevo orden energético: petróleo, poder y el impacto del giro de Estados Unidos sobre Venezuela

La captura de Nicolás Maduro tras una operación militar impulsada por Estados Unidos a comienzos de 2026 no solo alteró el equilibrio político regional, sino que volvió a colocar al petróleo en el centro de una discusión estratégica global. En un escenario marcado por tensiones geopolíticas y un repliegue de la globalización, la energía dejó de ser un commodity neutral para convertirse nuevamente en una herramienta explícita de poder.