El Gobierno privatizó su participación en Transener por US$ 356 millones y redefine el mapa eléctrico argentino

Economía adjudicó la venta de la participación estatal en Citelec, controlante de Transener, al consorcio Edison Transmisión-Genneia, en un paso clave en la reconfiguración del sistema eléctrico nacional.
 
 
 
 

El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa del proceso de privatización de empresas energéticas y oficializó la venta de su participación en la principal transportadora de electricidad de Argentina. A través del Ministerio de Economía, el Estado adjudicó el concurso público para desprenderse de las acciones que ENARSA poseía en Citelec, sociedad controlante de Transener. La operación quedó en manos del consorcio integrado por Edison Transmisión y Genneia. La oferta ganadora alcanzó los 356,1 millones de dólares sin IVA.

La medida fue oficializada mediante la resolución 673/2026 publicada en el Boletín Oficial y se enmarca dentro del esquema de privatizaciones impulsado por el gobierno nacional. El proceso está respaldado por la Ley 27.742 y por el decreto 286/2025, normas que habilitaron el avance sobre activos estratégicos vinculados al sector energético. Desde el Ministerio de Economía señalaron que el objetivo es continuar reduciendo la participación estatal en empresas consideradas no prioritarias. El caso de Transener aparece como uno de los movimientos más relevantes dentro del mercado energético argentino.

Transener es la principal compañía de transporte de energía eléctrica en alta tensión del país y administra buena parte de la infraestructura crítica del sistema eléctrico nacional. La empresa opera más de 12.400 kilómetros de líneas de transmisión de 500 kV en Argentina. Además, a través de su participación en TRANSBA, también tiene presencia en el sistema troncal de la provincia de Buenos Aires. El control de esta infraestructura la convierte en un actor central dentro del funcionamiento energético nacional.

La operación se realizó mediante la venta de la participación accionaria que ENARSA mantenía dentro de Citelec. Esta sociedad controla el 52,65% del capital accionario de Transener. De esta manera, el consorcio encabezado por Edison Transmisión y Genneia pasará a tener injerencia directa sobre la principal red de transporte eléctrico del país. La transacción marca un cambio importante dentro del esquema de control de infraestructura energética argentina.

La oferta presentada por Edison Transmisión y Genneia fue la más alta entre todas las compañías participantes. Detrás quedaron Central Puerto, que ofertó unos US$ 301 millones, y Edenor, con una propuesta cercana a los US$ 230 millones. Según explicó el Ministerio de Economía, todas las ofertas superaron el precio base fijado para el concurso. Además, fueron consideradas razonables según las valuaciones realizadas por el Banco de Inversión y Comercio Exterior.

El proceso licitatorio se desarrolló mediante un concurso público nacional e internacional. La convocatoria fue publicada tanto en el sistema CONTRAT.AR como en la plataforma DGMARKET del Banco Mundial y en los sitios oficiales del Ministerio de Economía. El Gobierno buscó mostrar transparencia y amplitud en la convocatoria para garantizar competencia entre los oferentes. El interés empresarial reflejó además el valor estratégico que tiene Transener dentro del sistema energético argentino.

Genneia aparece como uno de los actores energéticos privados de mayor crecimiento durante los últimos años. La empresa tiene fuerte presencia en energías renovables y viene expandiendo su participación dentro del mercado eléctrico nacional. Con esta adquisición, Genneia suma además presencia directa dentro del negocio de transporte eléctrico de alta tensión. El movimiento representa un salto estratégico dentro de su esquema de expansión.

En paralelo, Edison Transmisión también consolida su posicionamiento dentro del sistema energético argentino. El consorcio ganador ahora tendrá participación sobre infraestructura clave para el transporte de energía desde distintas regiones productoras hacia los principales centros de consumo del país. El crecimiento de Vaca Muerta y de las energías renovables vuelve cada vez más estratégica la red de transmisión eléctrica nacional. La infraestructura aparece como uno de los principales desafíos del sistema energético argentino.

Desde el Gobierno remarcaron que la privatización forma parte de un proceso gradual de reorganización de ENARSA. La estrategia oficial contempla avanzar por etapas para garantizar la continuidad operativa y el desarrollo de obras energéticas actualmente en ejecución. El objetivo es transferir activos al sector privado mientras el Estado reduce exposición financiera y participación empresarial directa. La política energética del Gobierno apunta a una mayor participación privada en infraestructura y generación.

Además de su participación en Transener y TRANSBA, Citelec también posee participación indirecta en la firma brasileña Transener Internacional Ltda. Esto amplía el alcance regional de la operación y suma activos vinculados al negocio energético fuera de Argentina. El paquete accionario adjudicado aparece así como uno de los más relevantes dentro del sector eléctrico nacional. La operación podría tener impacto sobre futuras inversiones en transporte eléctrico.

La resolución oficial fijó además un plazo de 15 días hábiles para avanzar con la firma definitiva del contrato de compraventa de acciones. Una vez completado ese proceso, se formalizará el traspaso de participación accionaria y comenzará una nueva etapa dentro de la estructura de control de Transener. Desde el mercado energético siguen de cerca los próximos movimientos vinculados a la empresa. El transporte eléctrico aparece como un sector estratégico frente al crecimiento proyectado de la demanda energética.

El avance sobre Transener se produce además en un contexto donde Argentina busca expandir fuertemente su capacidad energética y exportadora. El crecimiento de Vaca Muerta, los proyectos de minería de cobre y la expansión de energías renovables incrementarán considerablemente la demanda sobre las redes de transmisión eléctrica. Por eso, las inversiones en infraestructura eléctrica se volvieron un tema central dentro del debate energético nacional. La capacidad de transporte será clave para sostener el crecimiento productivo.

Durante los últimos años, distintos sectores empresariales y técnicos advirtieron sobre la necesidad de ampliar la red de alta tensión para acompañar el crecimiento energético argentino. Muchas obras previstas quedaron demoradas o canceladas por problemas de financiamiento y restricciones fiscales. El Gobierno apuesta ahora a que el sector privado asuma un rol más activo dentro de esa expansión. La privatización parcial de activos energéticos aparece vinculada a esa estrategia.

Con esta operación, el mapa energético argentino suma un nuevo reordenamiento de actores privados dentro de sectores considerados estratégicos. La salida del Estado de parte del control de Transener refleja el cambio de enfoque impulsado por el gobierno de Javier Milei. El desafío ahora será garantizar inversiones suficientes para ampliar y modernizar una red eléctrica que deberá acompañar el crecimiento de Vaca Muerta, la minería y las energías renovables durante la próxima década.

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