YPF y sus socias negocian un préstamo de US$ 1.700 millones para construir el mayor oleoducto en dos décadas

La empresa Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), conformada por las principales petroleras del país y liderada por YPF, ha dado un paso clave en la financiación del proyecto de infraestructura de transporte de petróleo más grande de las últimas dos décadas en Argentina. La compañía ha mandatado a cinco bancos internacionales para la obtención de un préstamo sindicado de US$ 1.700 millones, que cubrirá el 70% del costo total estimado en US$ 2.500 millones.

El desarrollo de este oleoducto es crucial para consolidar la capacidad exportadora de Vaca Muerta, una de las principales reservas de shale oil del mundo. La construcción inició en enero de 2025 con la movilización de contratistas, movimientos de tierra y entrega de tuberías. Se espera que entre en operación en el segundo semestre de 2027, con una capacidad inicial de 550.000 barriles diarios y posibilidad de expansión hasta los 700.000.

Las compañías que participan en el proyecto, además de YPF, incluyen Vista Oil & Gas, Pan American Energy (PAE) y Pampa Energía. En los próximos meses, se definirá la incorporación de otras firmas como Shell, Chevron y Pluspetrol, quienes reservarán espacio en la capacidad de transporte del oleoducto.

Uno de los aspectos clave de la iniciativa es la solicitud de acceso a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que podría mejorar las condiciones financieras del proyecto. Actualmente, las empresas están a la espera de la aprobación gubernamental para avanzar en este aspecto.

La relevancia de este oleoducto radica en su papel para incrementar las exportaciones de crudo argentino, especialmente hacia el mercado asiático. La conexión con los Very Large Crude Carriers (VLCC) permitirá optimizar costos logísticos y mejorar la competitividad del petróleo de Vaca Muerta en el comercio internacional.

La terminal marítima en Punta Colorada, ubicada en la provincia de Río Negro, será una pieza fundamental del proyecto. Desde allí, el crudo será transportado a través de un ducto submarino hasta las boyas de despacho, donde se cargará en los buques de gran porte para su exportación.

Se estima que la construcción de VMOS generará un impacto económico positivo en las provincias productoras, como Neuquén y Río Negro. Además de la creación de empleo, la infraestructura permitirá un crecimiento sostenido de la producción de shale oil, posicionando a Argentina como un exportador clave en la región.

El desempeño de YPF en los últimos años refuerza la importancia de este proyecto. En 2024, la petrolera alcanzó una producción récord de 122.000 barriles diarios, un 26% más que el año anterior. Además, las exportaciones de petróleo de la compañía crecieron un 174% en comparación con 2023, con destinos clave como Chile.

El presidente de YPF, Horacio Marín, ha impulsado una estrategia denominada 4x4, centrada en la eficiencia operativa, la reducción de costos y la maximización de los ingresos por exportaciones. Esta política ha permitido consolidar el crecimiento de la empresa en Vaca Muerta y fortalecer su competitividad en el mercado global.

En el último trimestre de 2024, YPF realizó diversas operaciones financieras para fortalecer su posición. La emisión de bonos por US$ 150 millones y la obtención de préstamos sindicados por US$ 100 millones fueron parte de su estrategia de financiamiento. Adicionalmente, en enero de 2025, la empresa colocó con éxito un bono internacional a nueve años por US$ 1.100 millones, con una tasa del 8,5%.

Estos fondos fueron utilizados para refinanciar vencimientos de deuda y concretar la adquisición del 54% del bloque Sierra Chata, un área clave para la extracción de shale gas en Vaca Muerta. Esta operación refuerza la posición de YPF como el actor dominante en la producción de hidrocarburos no convencionales en Argentina.

El proyecto VMOS es una apuesta estratégica para el futuro energético del país. No solo mejorará la infraestructura de transporte de petróleo, sino que también consolidará la posición de Vaca Muerta como una de las principales regiones productoras de shale oil a nivel mundial.

A medida que avance la construcción del oleoducto, se definirán los detalles de su financiamiento y la participación de nuevas empresas. Con la aprobación del RIGI, el proyecto podría beneficiarse de incentivos fiscales que facilitarían su desarrollo y su impacto en la economía argentina.

En un contexto global donde la demanda de energía sigue en crecimiento, el desarrollo de infraestructura como VMOS será fundamental para el posicionamiento de Argentina en el mercado de hidrocarburos, asegurando ingresos por exportaciones y fortaleciendo la industria petrolera nacional.

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