La IA avanza en Neuquén en tres fases y anticipa un cambio profundo en la industria

La inteligencia artificial ya impacta en Neuquén y avanzará en tres fases: automatización, asistentes inteligentes y robots. El cambio transformará empresas, empleo y productividad.

La inteligencia artificial (IA) comienza a consolidarse como un factor clave en la transformación productiva de la cuenca neuquina, en un proceso que, aunque incipiente, avanza con rapidez impulsado por la dinámica de Vaca Muerta y la creciente complejidad del entramado empresarial regional.

En ese contexto, especialistas coinciden en que su implementación plena no será inmediata, sino que se desarrollará en etapas acumulativas. El presidente de la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial (SAIA), Alexander Ditzend, sostuvo que “la IA adquirirá nuevas tareas de manera gradual, mientras las empresas adaptan sus estructuras al cambio”.

La primera fase ya es visible en muchas organizaciones y se basa en la automatización de procesos digitales y repetitivos. Actividades como la recopilación de datos, la validación de información o la verificación documental comienzan a ser reemplazadas por agentes automatizados.

Este proceso tiene un amplio margen de crecimiento: se estima que cerca del 63% de las tareas administrativas pueden considerarse repetitivas, lo que las convierte en candidatas directas para su automatización.

La segunda etapa marcará un salto cualitativo con la incorporación de sistemas más complejos, capaces de interactuar entre distintas áreas de una empresa y asumir roles asistenciales en sectores como marketing, ventas o atención al cliente.

En este punto, más del 75% de las empresas que ya invirtieron en inteligencia artificial reportan mejoras en eficiencia operativa, productividad y satisfacción del cliente. Sin embargo, el principal desafío no es tecnológico, sino cultural: la capacidad de las organizaciones para integrar estas herramientas.

La tercera fase proyecta el ingreso de la IA al mundo físico, con el despliegue de robots asistentes que trabajarán junto a operarios humanos en entornos industriales.

Este avance tendrá un impacto directo en sectores como el energético, donde ya se utilizan unidades robóticas para tareas pesadas o de riesgo, mejorando la seguridad y la eficiencia operativa.

En Neuquén, este proceso se da en un contexto de crecimiento sostenido que combina energía, tecnología y conocimiento, consolidando a la región como uno de los polos económicos más dinámicos del país.

El desarrollo de la IA aparece así como una herramienta estratégica para responder a demandas cada vez más específicas y sofisticadas dentro del ecosistema productivo local.

Estas tendencias serán uno de los ejes centrales de la IA Week Neuquén, que se realizará del 14 al 16 de mayo en el Polo Científico Tecnológico, con la participación de empresas, especialistas y referentes del sector.

“El evento es una gran oportunidad para conocer casos de éxito, capacitarse y conectar con otros actores del ecosistema”, destacó Marcos Galian, responsable de la producción del encuentro.

La iniciativa busca acercar estas innovaciones globales a la realidad concreta de los negocios regionales, promoviendo la adopción tecnológica y el intercambio de experiencias.

De esta manera, la inteligencia artificial deja de ser una proyección futura para convertirse en un proceso en marcha que ya comienza a redefinir el funcionamiento de las empresas en la cuenca neuquina.

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