TotalEnergies confirmó la venta de sus activos petroleros en Vaca Muerta

La empresa francesa TotalEnergies confirmó oficialmente la decisión de desprenderse de sus activos de petróleo no convencional en Vaca Muerta, Neuquén. La noticia fue anunciada por el CEO de la compañía, Patrick Pouyanne, durante una conferencia con inversores y analistas en la que también detalló una serie de desinversiones en otras regiones del mundo. Las ofertas ya fueron recibidas y aprobadas por el directorio.

La compañía había anticipado en el foro CERAWeek en Houston que estaba dispuesta a escuchar propuestas, siempre que fueran tan competitivas como los US$ 1.700 millones que Pluspetrol desembolsó por los activos de Exxon. En ese contexto, Pouyanne aseguró que las ofertas vinculantes ya fueron presentadas y que incluyen los activos de Vaca Muerta junto con otros dos proyectos cuya ubicación no fue revelada.

Según el CEO, las propuestas representarían ingresos por US$ 1.000 millones, que se harían efectivos durante el segundo semestre del año. El ejecutivo explicó que la empresa no está interesada en desarrollar petróleo no convencional por “diferentes razones” y confirmó que la venta forma parte de una estrategia global de reestructuración del portafolio.

Pouyanne también adelantó que TotalEnergies obtendrá otros US$ 1.000 millones con la venta de activos en Nigeria. Además, la empresa planea desprenderse de participaciones en compañías de energía renovable en Estados Unidos, Francia y Grecia. El objetivo de estas acciones es equilibrar las desinversiones con las nuevas inversiones que se encuentran en marcha.

La filial local de TotalEnergies evitó realizar comentarios sobre el proceso. No obstante, fuentes del sector confirmaron el interés de varias compañías en adquirir los bloques que la firma opera en la Cuenca Neuquina. La venta se enmarca en un escenario nacional que incluye reformas impulsadas por el Gobierno, entre ellas la flexibilización de los controles de capital.

Estas reformas han generado una valorización de las concesiones de shale, lo que favorece a las grandes operadoras internacionales que buscan reorientar capitales hacia mercados más estratégicos. Entre las empresas que se habrían sumado a la carrera figuran Tecpetrol, Vista y Pan American Energy, además de Geopark y fondos de inversión estadounidenses.

En Vaca Muerta, TotalEnergies opera cinco bloques: Aguada Pichana Este, San Roque, Pampa de Las Yeguas, Rincón la Ceniza y La Escalonada. De estos, los últimos tres son los que están a la venta. Se trata de áreas con bajo nivel de desarrollo actual pero con gran potencial, situadas en una zona clave al norte del núcleo de producción.

Cada uno de estos bloques tiene una participación del 45% de TotalEnergies, otro 45% de Shell Plc y un 10% correspondiente a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la empresa provincial. Estos porcentajes hacen que la operación cuente con múltiples implicancias para el desarrollo energético local.

Es importante destacar que los activos vinculados al shale gas no forman parte de la venta. En ese segmento, TotalEnergies mantiene su fuerte presencia a través de yacimientos en Tierra del Fuego, donde opera áreas como Ara-Cañadón Alfa y los campos offshore Hidra, Kaus, Carina, Aries, Vega Pléyade y Fénix.

La empresa también lidera una iniciativa estratégica para posicionar a Argentina como proveedor clave de gas para Brasil, lo que explica su interés por sostener y consolidar sus negocios gasíferos en el país. En este sentido, las desinversiones en petróleo no convencional responden a un cambio de foco más que a una retirada total.

Con esta operación, TotalEnergies se suma a la tendencia de otras multinacionales que han reducido su exposición en el mercado argentino, como Exxon y Petronas. La expectativa está puesta ahora en quién tomará el control de los bloques disponibles y cómo impactará esto en la evolución de Vaca Muerta.

El proceso de venta abre una nueva etapa para los desarrollos no convencionales en la región, donde las empresas locales y regionales podrían ganar terreno. Al mismo tiempo, marca un hito en la estrategia global de una de las principales energéticas del mundo, que busca ajustar su portafolio frente a los desafíos de la transición energética.

Mientras se aguardan definiciones sobre los compradores, el anuncio confirma que el mercado argentino sigue siendo atractivo para inversores, especialmente ante el nuevo escenario regulatorio. El ingreso de capital por US$ 1.000 millones consolidaría además un flujo financiero clave para el sector energético.

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